domingo, 12 de diciembre de 2010

No hay canciones de amor.

Me levante con recuerdos de mis sueños. Imagine cómo le hacía el amor a una mujer. Había botellas de whisky, litros y litros de cerveza y una mujer. Lo más increíble de este asunto es que no la compre, ella quería estar conmigo, entonces fue cuando me di cuenta que era un sueño, algo irreal; para entonces desperté me vi fugazmente ante el espejo, vi mi cama y si, estaba completamente sola, no tenía nada ni alcohol ni esa mujer, nada. Solo esa triste resaca y unos cuantos cigarrillos para entonces ya había pasado mas de una hora viendo mis jodidos ojos y mi lúgubre existencia. Se fue me resigno a la pestilencia de la gente, a lo nefasto de la intimidad, y a la ausencia de las piernas largas de una dama.

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