El niño con el pijama de rayas, reseña.
El niño con el pijama de rayas es una película basada en el libro de John Boyne, trata sobre dos niños de mundos distintos.
ambientada en la segunda guerra mundial, un niño judio, Shmuel y otro hijo de un nazi, Bruno crean una gran amistad a través de una valla. Por la inocencia de los dos niños no notan sus diferencias.
Al principio a Bruno no le gusto al lugar al que había llegado para comenzar su nueva vida pero después de un día de aventura descubrió un campo de concentración donde conoció a Shmuel un niño de su misma edad e igual de solo, a los dos les faltaba un verdadero amigo en su vida.
conforme pasan los días, Bruno visita a Shmuel crean un gran vinculo de hermandad, a pesar de sus diferencias sociales, culturales y religiosas.
un día Shamuel le pidio a Bruno que lo ayudara a buscar a su padre, Bruno como buen amigo se pone la pijama que le entrego Shmuel y van en busca de su padre, pero los encierran en una cuarto con otras personas, los niños creen que sera una gran aventura pero es un final trágico, que desgraciadamente muchas personas en la vida real pasaron.
es un gran ejemplo de amistad, nos muestra la crueldad de la segunda guerra mundial pero también nos enseña que a pesar de las circunstancias, todos podemos ayudar a un amigo y ser solidarios.
Bitácora del curso de expresión oral y escrita de la licenciatura en sociología. Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad de Guadalajara
martes, 22 de mayo de 2018
Una falacia es un razonamiento no válido o incorrecto pero
con apariencia de razonamiento correcto. Es un razonamiento engañoso o erróneo
(falaz), pero que pretende ser convincente o persuasivo. Todas las falacias son
razonamiento que vulnera alguna regla lógica. Así, por ejemplo, se argumenta de
una manera falaz cuando en vez de presentar razones adecuadas en contra de la
posición que defiende una persona, se la ataca y desacredita: se va contra la
persona sin rebatir lo que dice o afirma.
No debemos confundir validez y verdad, como ya hemos visto y
las falacias se caracterizan porque algo falla en el razonamiento mismo, es
decir, o falla la forma y falla el contenido o significado ---la materia--- de
los argumentos supuestamente lógicos o válidos. Así es en algunos casos el
problema es la ambigüedad de algunos términos, que nos permitía utilizarlos con
dos sentidos distintos en distintas premisas, con lo que al final llegábamos a
una conclusión disparatada. Otras veces, en cambio, lo que están mal son las
premisas (partimos de premisas falsas que nos parecen verdaderas). Finalmente,
hay veces en que lo que está mal es la relación misma entre las premisas (que
no es lógica).
Por tanto, clasificamos las falacias en formales y no
formales o materiales.
Las falacias formales son argumentaciones en las que la
conclusión no se sigue (ni necesaria ni probablemente) de las premisas. La
forma misma del razonamiento es incorrecta, por lo que es imposible deducir lo
que se dice en la conclusión.
Falacias no formales que son razonamientos en los cuales lo
que aportan las premisas no es adecuado para justificar la conclusión a la que
se quiere llegar. Se quiere convencer no aportando buenas razones sino apelando
a elementos no pertinentes o, incluso, irracionales. Cuando las premisas son
informaciones acertadas, lo son, en todo caso, por una conclusión diferente a
la que se pretende.
Etiquetas:
Brenda Elizabeth Juárez Prieto,
falacias lógicas
¿Por qué decidí estudiar sociología?
Escogí sociología de entre todas las carreras que ofrece la
universidad de Guadalajara porque soy una persona que le gusta saber el porqué
de todo lo que ocurre y de lo que me rodea. Me gusta indagar, conocer personas y
apoyarlas.
Además creo que si plan de estudios está muy completo, da
herramientas para lograr una investigación precisa a su campo de estudio.
También elegí la carrera porque me interesan las
controversias que atrae la política en la sociedad.
Otra razón por la que elegí estudiar sociología es porque es muy fácil juzgar a las personas, que conforman nuestra sociedad y creo que en la carrera aprenderé a plantear los problemas y dar una solución de un punto de vista diferente.
Aunque no es una carrera muy demandada creo que es muy interesante, tratar de entender y dar una posible solución a las problemáticas sociales y más en estos días.
Arte, arte y más arte
En
este ensayo explico por qué es importante que las actividades artísticas y la
apreciación del arte deban de tomarse en
serio en las escuelas públicas.
El
arte es considerado como una actividad extracurricular, que en la mayoría de
las escuelas públicas la clase de arte es simplemente aprender a tocar la
flauta dulce y organizar una presentación para el día de las madres. Pero ya
deberían de dejar esa “tradición” y empezar a valorar el arte.
Por
eso es que me interese en el tema como socióloga y artista creo que es
importante analizar esta problemática ya que es algo que en lo personal me
preocupa, no veo un futuro sin arte,
donde los niños no sabrán apreciar una obra de arte de Rivera, Orozco o
Leonardo Da Vinci.
Y
me interese más en el tema porque en el municipio de el Salto, las actividades
artísticas no son tomadas en serio, la mayoría de las escuelas carecen de
materiales, instrumentos y de maestros de arte. No hay iniciativa, no solo por
parte del gobierno sino por los mismos directores y maestros, incluso de los
padres de familia.
El
arte es una disciplina, que ayuda a los niños a ser mejores seres humanos,
creando conciencia, reafirmando valores, y sensibilizando su personalidad
guiando a los niños y niñas a ser adultos compresivos, responsables y
sociables.
Abordo el tema de una
manera sociológica, usando un método de investigación donde planteo el problema,
sus consecuencias y al final, mis conclusiones junto con una iniciativa para brindar un resultado a la
problemática.
Arte, actividad creativa del
ser humano que consiste en transformar y combinar materiales, imágenes,
sonidos, etc., para transmitir una idea o un sentimiento y producir un efecto
estético, o para embellecer ciertos objetos o estructuras funcionales; conjunto
de obras resultantes de esta actividad que pertenece a un país, una época, un
autor o una estética determinada. (Cayuela, 2003, 107).
El arte puede que tenga diferentes significados pero es
un lenguaje universal, que a través de sus manifestaciones nos conectan, ya sea
por una sonata de Beethoven, o el sentimiento al leer un poema de Mario
Benedetti, por eso creo que es importante que desde pequeños los niños y niñas
aprendan a comunicarse a través de una manifestación artística para poder
valorar y tener un amor al arte.
La sociología y el arte
Las manifestaciones artísticas en las escuelas públicas deben
de ser igual de importantes que las matemáticas u otras materias de su plan de
estudio.
Sociología: ciencia que estudia la estructuración y
desarrollo de las sociedades; los factores que configuran la vida social: raza,
herencia, costumbres y tradiciones, religión, economía, sistema de gobierno, y
la influencia que del medio social recibe el hombre; estudia la relación que
tienen estos factores con el fenómeno artístico; observa al artista para
determinar la influencia que ha recibido del ambiente en que se desenvuelve,
así como la que el propio artista y sus obras ejercen en una época y grupo
social; además se ocupa de establecer cuáles formas de arte influyen más en el
conglomerado humano y en especial, cuál es la función o funciones sociales que desempeña.
(Valdés, 1996, 9).
Es
importante que los sociólogos intervengamos
en esta problemática, de alguna manera es nuestra labor, contribuir a
que el arte se propague, tenemos un rol importante ya que somos los que
observamos a la sociedad y tratamos de brindar un método para dar un fin a los
problemas sociales.
Y este tema es un problema social, que necesita un pronto
y eficaz resultado.
Pedagogía: la educación integra al arte como uno de los
elementos formativos de la personalidad;
intuición y sensibilidad son áreas de la personalidad que no pueden
desarrollarse a partir de contenidos teóricos co-conceptuales, su muy
específica naturaleza requiere de contenidos que sólo el arte, en cualquier de
sus manifestaciones, posee. (Valdés, 1996, 9).
A
pesar de que la educación es uno de los derechos principales de todo individuo,
no todos tienen acceso a esta, México es uno de los países con el más bajo
rendimiento académico aunque se diga lo contrario, esto se puede ver fácilmente
en cualquier escuela pública del país, por eso el arte debe tomarse como una
iniciativa para así alentar a los alumnos con clases de arte, esto para
estimular su creatividad, sensibilidad y disciplina.
También
funcionaria como una distracción de sus obligaciones, claro dándole un tiempo
adecuado sin que interfiera en sus materias básicas.
Para
esto sería necesario pedir ayuda a las autoridades correspondientes del sector
educativo, ayuntamientos y del consejo de padres de familia, para llegar a un
acuerdo donde se contraten profesores que impartan las materias artísticas,
conseguir el material adecuado ya sea para clases de pintura, instrumentos,
incluso condicionar alguna o algunas aulas específicas de danza, teatro o
música.
A
esto lo veo como un pacto social como menciona Rousseau en el contrato social
Más como los hombres
no pueden crear por si solos nuevas fuerzas, sino unir y dirigir las que ya
existen, solo les queda un medio para conservarse, y consiste en formar poragregación una suma de
fuerzas capaz de vencer la resistencia, poner en movimiento estas fuerzas por
medio de un solo móvil y hacerlas obrar de acuerdo. (Rousseau, 2003, 9).
Al
unir fuerzas con las que ya existen, seria referencia a que de las pocas clases
de arte que tienen las escuelas puede crearse un mejor plan de estudios
artístico, pero siempre y cuando no se deje el proyecto a medias, mostrar una
resistencia a la idea sin dejar que terceros intervengan de manera negativa.
Prejuicios
sociales.
Otra
problemática a la que se enfrentan los futuros artistas es a los prejuicios
sociales. Esos que la sociedad por el paso del tiempo ha impuesto y se ha
olvidado de que el ser discípulo de algún artista era un gran honor, y de que
el arte era una de las disciplinas más valoradas, como antiguamente los
aristócratas pagaban por tener al mejor pintor como maestro y era algo de lo
que se sentían orgullosos.
Un
artista es mal visto de diferentes perspectivas por ejemplo cuando un niño
decide dedicarse a ser pintor, sus padres se preocupan por su futuro sobre
cómo es de lo que va a vivir si se sabe que los
artistas no son bien renumerados, pero no es solo por cuestiones económicas,
sino que por el paso del tiempo a los artistas se les atribuye como personas
vagas, sin destino alguno pero no hay porque hacer caso de dichos juicios
sociales.
A muchos
niños se les ha dicho que si quieren ser artista va a morir de hambre, pero no
es verdad, existen muchos campos laborales donde pueden desempeñar su oficio.
Hoy en día el arte ha
evolucionado junto con la tecnología y esto ha creado bastantes oficios como
animadores ambientando video juegos, crear la banda sonora de alguna película,
otro avance en el arte digital son los prototipos de animación tridimensional.
La
arquitectura también es arte, y es una de las carreras más demandadas de La
Universidad de Guadalajara (UdG).
Es
tiempo de terminar con esos prejuicios y darle una oportunidad al arte,
apoyando a las siguientes generaciones a seguir sus sueños de ser un escultor,
escritor o fotógrafo. Toda carrera es buena si se hace con pasión.
Otro
de los grandes prejuicios y uno de los más preocupantes es cuando un niño desea
ser bailarín ya sea de folklor, clásico, o contemporáneo y sus padres se lo prohíben por ser algo de
niñas. México es un país sexista, donde a un niño que sueña con bailar en el
ballet de Rusia lo juzgan como un niño amanerado, y es preocupante que en pleno
siglo XXI se piense de esa manera tan anticuada y ridícula, cuando esa formación
artística es de ambos sexos y se han conocido bailarines extraordinarios, así
como antiguamente a las mujeres se les complicaba el ser escritoras, o
pintoras, poco a poco se van rompiendo esos estereotipos absurdos, creando
conciencia social.
Usando
como ejemplo a personas que lograron romper los prejuicios, es que se debe de
enseñar a los niños y niñas de las escuelas para continuar desmoronando esos
pensamientos sexistas.
Por
eso es importante fomentar la educación no solo a los niños también a los padres de
familia, para que entiendan que ser artista no es ser un vago sin futuro, y que
las artes son tan de niñas como de niños.
Para
eso es bueno crear campañas donde se explique lo que es ser artista, el oficio
de las artes, y como terminar con los pensamientos sexistas. Dar ayuda
profesional de ser necesario, organizar conferencias y talleres con artistas de
las diferentes manifestaciones artísticas.
Más arte menos delincuencia
Si un joven dedica su tiempo
libre en practicar alguna manifestación artística ya sea, música, teatro,
danza, pintura o alguna otra, será menos probable que se deje influenciar por
las malas compañías.
Aprenden
a valorar, respetando a los demás y su entorno en el que viven.
Los
ayuda a tener una mejor comunicación, con sus padres y con la sociedad,
demostrando su inconformidad mediante obras de arte en vez de delinquir.
Conclusión
Los
hechos de la historia contemporánea son también hechos relativos al triunfo y
al fracaso de hombres y mujeres
individuales. Ni la vida de un individuo ni la historia de una sociedad
pueden entenderse sin entender ambas
cosas.
No
poseen la cualidad mental esencial para percibir la interrelación del hombre y
la sociedad, de la biografía y de la historia, del yo y del hombre. (Mills, 2003, 23).
En conclusión es importante generar una
conciencia tranquila, que las personas se involucren cada vez más para poder
difundir el arte como una disciplina académica.
Alentar
a los niños y niñas a ser artistas, apasionados. Para que en un futuro el arte
sea respetada y valorada.
Las
personas deben aprender a que el cambio está en uno mismo, no solo es un
problema de las autoridades sino de toda la sociedad, todos podemos ayudar de
una forma u otra por ejemplo podemos organizar ferias de arte donde se realicen
talleres, donar libros que creas que ya no necesitas a alguna escuela o a algún
niño, ya sea tu vecino o un niño de la calle.
Si
eres artista puedes impartir clases en cursos de verano o ir a una escuela y
compartir tu conocimiento.
Con el arte todos somos más
felices, aprendemos a valorar las pequeñas cosas, a crear una conexión con las personas
que nos rodean ya sea por sentimientos o gustos que tenemos en común.
También se crea un respeto
hacia la naturaleza, que es la fuente de inspiración de muchos artistas.
Bibliografía
Cayuela,
N.L. (2003) El pequeño Larousse. D.F, México: Ediciones Larousse.
Mills, Charles Wright. (2003) La promesa. La
imaginación sociológica. México: FCE. Pp.23-24.
Rousseau,
Jean-Jacques. (2003). Del pacto social. El contrato social. México: EDC. Pp.
9-10.
Valdés
de Martínez, S.C. (1996) introducción al
arte. Guadalajara, Jalisco, México: Libros del Arrrayán.
Reseña obra Dostoyevski (Crimen y castigo)
"Dostoievski estaba convencido de que la humanidad acabaría
hundiéndose
en la esclavitud definitiva cuando quisiera salvarse a sí misma. El siglo
veinte, con sus catástrofes políticas, tecnológicas y ecológicas, le da la
razón. No se trata de accidentes sino de las consecuencias ineludibles de la fe
en la exclusividad del saber. A partir del momento en que el ser humano se
impone el papel de Dios y considera que todo tiene solución, es capaz de
sacrificar todo el universo con tal de demostrar que tiene razón"
(Földényi;
2006)
Creo que por sí
misma la literatura Rusa del siglo 19 tiene cierta cualidad universal, por el
hecho ineludible de que la modernidad occidental , delimitada a ciertos
espacios geográficos en el siglo XIX, ha sabido con el tiempo y en pleno siglo
veintiuno comerse muchos territorios y adaptarse y vivirse en casi toda la
mayoría de la superficie del planeta. Por lo tanto, no ha de sorprendernos que
yo encontrara una voz que describía el alma humana y su hacer en un San
Petersburgo de mediados del siglo XIX, reflejada en mi propia alma y mi propio
hacer en una Guadalajara situada en la segunda década del siglo XXI, si la gran
cantidad de “nuevo” que empezaba a reinar la vida de los individuos en esa
época, lo vivimos ahora de una forma más refinada, con mínimos cambios, donde
lo esencial se mantiene.
Mi primer
acercamiento con Dostoievski fue esporádico y misterioso. Acababa de decidir
nunca dejar de leer y acercarme lo más que pudiera al fantástico y a veces horroroso
vació, de la literatura occidental.
En la casa que
me servía de hogar en esos momentos, encontré por azar tres libros de pasta
roja y dura, esa clase de libros que de sólo verlos te hablan y convencido
intuitivamente de la calidad de su edición, caes irresistiblemente en su
encantada persuasión.
Vi uno en
particular titulado “Crimen y castigo”, el nombre no me convencía lo
suficiente, pero el autor y su extraño
nombre me provocaron interés. Días después le pregunté a un amigo que siempre
consideré con un nivel cultural mucho más amplio y profundo que el mío, sí
alguna vez había leído a ese autor ruso llamado Dostoievski. Me respondió
afirmativamente con grandes elogios al escritor y con la recomendación, según
él, (por mi forma de concebir la realidad) de sus libros y su pensamiento.
Lo que
experimenté con ese libro, creo que es de los fenómenos más
difíciles de
comunicar con palabras, y es uno de los grandes desafíos de cualquier escritor.
Fue una mezcla de asombro, miedo, fascinación, incertidumbre, sí,
definitivamente es incertidumbre la sensación más relevante; el sentirte dentro
de ella y no saber los límites entre lo que está afuera y lo que está adentro,
entre lo que se conoce y lo que nunca va a ser conocido, esa sensación nombrada
a veces como el absurdo, como esa ausencia de sentido que te sumerge en una
profunda relación de admiración y temor con la realidad.
El recorrido
por la narrativa Dostoievskiana es un proceso incesante entre comprenderte y
comprender lo otro, siempre desde un profundo temor y una constante desgracia.
Lo primero que admiré y reconocí en esa primera lectura de crimen y castigo,
fue como el ojo narrativo se paseaba ya sea entre; la mente de un joven
nihilista, pobre, angustiado, asesino y totalmente exiliado del mundo moral por
su ausencia de valores; por calles, callejones y tugurios, donde la miseria
humana sustituye la pintura de los muros y la tragedia al nublado sol de san
Petersburgo; o por el corazón destrozado, devorado, vomitado y vuelto a comer
por la sociedad, de una prostituta cristiana, que su incondicional amor por el
otro desahuciado, negado, condenado por el ojo de dios y por el ojo de una
sociedad que sabía muy bien condenar pero no condenarse, seguía latiendo y
tenía su justificación, como canal de expiación de los pecados, como perdón
absoluto y como puente de resurrección hacía el regreso al mundo de lo
correcto.
Esa
particularidad de la narrativa de Dostoievski, de mirar el mundo desde los ojos
de los condenados, de los inmorales, de los insignificantes, de aquellos
míseros humanos que caminan en el borde de esa línea que determina lo bueno y
lo malo de su condición de humano-moderno, es para mí una de las tantas
atribuciones que Dostoievski nos deja a la posteridad. El entendía al humano
como el lugar donde múltiples y heterogéneas dimensiones luchan y chocan entre
sí, donde lo malo no es simplemente malo. Negaba y fragmentaba la aparente
universalidad, que empezaba a reinar el
pensamiento en esa época, donde la razón y su capacidad “divina” podía nombrar,
describir y definir cada acto humano. Incrédulo de la esa ciencia que empezaba
a obtener autoridad sobre el alma humana, llamada psicología, él la veía con
desconfianza, y la desentrañaba con un profundo análisis y desarrollo
psicológico de sus personajes.
Nos enseña a
ver al humano como una continua e incesante
ambivalencia,
donde cada acto tiene en sí, múltiples causas y múltiples interpretaciones de
esas causas, y su forma de mostrárnoslo es en sus insuperables narrativas
psicológicas, donde cada personaje define muy bien cada uno de los distintitos
pensamientos o reflexiones que tiene Dostoievski (desde su realidad compleja) de cada
situación importante en la historia que nos narra.
Definitivamente
nunca ha sido fácil leerlo, sin embargo, eso no anula la capacidad estética y
de entretenimiento que tienen sus historias. Cada una es contada con gran
conocimiento narrativo y sabe llevarte por cada conflicto de la mano, con una
prosa más parecida al ameno y sencillo cuento oral que te contaría tu abuelo,
que a esa fría, racionalista y sofisticada prosa llena de adornos que otros
escritores se deleitan en mostrar.
Desde la
palabra simple y sin artificios complicados, Dostoievski sabe
como capturar
lo más profundo en el recipiente más simple, siendo esta forma tan natural y
maravillosa de escribir otra de las dimensiones que lo conforman que más admiro.
Sus historias
están llenas de angustia, tanto así que pareciera que
esta emoción
tan humana, fuera la piedra angular que guía la mayoría del hacer de sus
protagonistas. Así es que ahí, encuentro un punto de conexión entre sus
historias y mi vida.
Por alguna
razón, desde que tengo memoria, la angustia ha sido para mí una compañera, con
la cual he platicado por incontables noches, tanto así, que nunca me ha
parecido anormal el relacionarme muchas veces con la vida desde tan inolvidable
sentir.
El que sus historias sean guiadas
mayoritariamente por la angustia, tiene su respuesta en el devenir de su propia
vida, que a falta de mucho, tuvo de sobra y como eterna acompañante a esa
emoción tan pesada e intensa. Su vida, como muchas otras coetáneas a él y a mí, reflejan ese modelo del hombre
moderno, que a base de un marcado y en crecimiento individualismo, que nos
separa de la vida social y que nos sumerge en la sustitución de una conexión
pre-moderna más orgánica de relacionarnos con los otros, a una raquítica,
plástica, robotizada y funcional “nueva” y común forma de relacionarnos con los
otros.
Sin haber hecho una clara reseña narrativa de los hechos de la novela, por mi clara convicción de que una reseña no siempre debe de platicar la historia, sino, porque muchas veces la mejor de forma de convencer para que vean algo que te gusta, es la de platicar tu experiencia con el acto, puesto que:
“Dostoievski no es nada para quien no le viva desde su interior” (Zweig,
2001: 52)
Bibliografía
Földényi, L. (2006) Dostoievski
lee a Hegel en Siberia y rompe a llorar, Madrid, Galaxia Gutenberg
Zweig, S. (2001) Tres maestros. En editorial Porrúa. México, DF.
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