martes, 13 de febrero de 2018

José Roberto Madrigal Briseño

Crítica a una Película.
Expresión Oral y Escrita.

En esta ocasión, realizare la crítica a una película española llamada Ágora, dirigida por Alejandro Amenábar en el 2009, desarrollada en la ciudad de Alejandría, Egipto, a partir del año 391 d.C. 

Altamente recomendable para todo público y en especial para amantes de la historia, mi punto de vista es que sería impactante para todos los sectores católicos del país ya que la película contextualiza las guerras entre las religiones de la época, cristianos, greco–egipcios y judíos, en un enfoque particular, abordare la discusión por la autenticidad de sus dioses,  empieza a sonar a una trama peligrosa por los comentarios referentes a la religión de cada persona, llega  tal punto que desconoces las conductas humanas, de todo se preguntan, ¿tu dios te va resolver tus problemas? ¿si rezas con mayor alevosía de seguro te escucharan más tus dioses? Lo que más me sorprende es la postura de los cristianos referente a la ciencia, a la escuela que fomenta la sabiduría, en este caso, la biblioteca greco–egipcia es abatida, es inexplicable como una sociedad por su religión, puede destrozar el conocimiento que no les parece inapropiado para sus dioses o sus creencias.

Lo que ha pasado a través de la historia, es que las guerras y las religiones han determinado en gran parte el curso de nuestra sociedad, nos han formado como lo que somos y a grandes rasgos podemos entender como hemos "evolucionado" respetar el conocimiento empírico y ser tolerantes con los demás, sería una encomienda después de verla, también sería poco favorable basarnos en una suposición de miedo o de desconocimiento bajo el ideal de un ser todo poderoso, no quiere decir que uno este peleado con la fe, son cosas totalmente diferentes, los avances o el potencial que un hombre puede llegar con su fe pueden ser inalcanzables, ahora nos toca identificar los rasgos que nos han afectado, nos han ayudado y nos han dominado.


Como conclusión, en estos tiempos tendríamos que retomar el mayor conocimiento posible para realizar cambios buenos y tajantes.

lunes, 12 de febrero de 2018

¿Porque elegí sociología?

¿por que elegí sociología?

Sabía que tenía que estudiar una carrera que estuviera dentro de la rama de las ciencias sociales. Estuve entre distintas opciones como derecho, trabajo social, estudios políticos, sociología y elegí la  Carrara  de sociología porque brinda las herramientas que se necesita para desenvolverse en el análisis de la sociedad   y los  acontecimientos día a día  .un buen sociólogo es un analista e investigador de la sociedad  Cómo está conformada y los problemas de tipo social, cultural, religiosos, económico, políticos.
personalmente me interesa  mucho el saber porque en ocasiones la sociedad se comporta de diferente manera ante problemas o circunstancia que podría decirse no son normales, a demás tener las herramientas necesarias  para ser un buen  investigador y  un buen crítico para la sociología.   En esta carrera me gustaría poder desenvolverme en el   ámbito laboral de la docencia el poder compartir enseñanzas con alumnos y brindarles apoyo en su estudio  . 

Crítica a un persona exigente.

A quién yo decidí criticar, o mejor dicho analizar, es a una cliente frecuente de la tienda en donde trabajo.
Llevo bastante tiempo trabajando ahí y reconozco a varias personas porque son clientes frecuentes. Pero quiero exponer a esta persona en particular porque en ella pude ver una ¿evolución?
En cualquier trabajo te topas con personas de sangre pesada, de esas que prefieres evitar o que por sus simples gestos parecen estar siempre de mal humor. Bueno, ella es esa clase de personas. Siempre me toca a mí atenderla porque mis compañeras tienden a ser irrespetuosas al igual que ella y me dejan a mí atenderla porque le tengo demasiada paciencia.
El punto es que, desde que comencé a tratarla de buena manera a pesar de su temperamento ella comenzó a ser más amable.
Llegué a la conclusión un tanto extremista acerca del comportamiento de las personas. Que si una es agresiva y la otra le responde igual se agrava la situación o empeora la actitud. Pero si por el contrario eres paciente y tolerante sin llegar a exaltarte puedes lograr que la otra persona colabore e incluso puedes mejorar su estado de ánimo. 

Crítica de dos titanes de la literatura hispana


No mentiría si digo que en muchas ocasiones nos hemos preguntado cómo hablaban o cómo eran en realidad los autores y escritores que admiramos y veneramos. Cómo era su tono de voz, cómo eran sus modos. Los hemos visto en fotografías, pero a veces un pedazo de tiempo retratado no es alimento suficiente para que trabaje nuestra imaginación. Cada día estamos más distantes de los tiempos irrecuperables en los que vivió la gente que leemos, y me he llevado verdaderas sorpresas al encontrarme con conocidos que, hoy en día, no saben que están leyendo a escritores muertos. No es broma: una buena amiga mía, en una ocasión en la que hablábamos de literatura, me dejó estupefacto cuando sin darse cuenta  me comentó, con toda naturalidad, que esperaba que García Márquez visitase la FIL pronto.   
    Por otro lado, yo sí soy consciente que casi toda la gente a la que leo y admiro se fue de este mundo hace mucho, mucho tiempo. Hay cierta tristeza en esta certidumbre. Tengo el vicio pernicioso de inventar vidas imaginarias, y muchas veces me he visto a mí mismo entablando una conversación ficticia con mis autores favoritos: siempre me pregunto cómo fueron. Por suerte, unos meses atrás encontré en YouTube varios videos desperdigados de un programa de televisión llamado A Fondo, transmitido en la década de los setenta, en la que escritores famosos eran entrevistados en la televisión abierta. Era un programa fabuloso. De cultura, de arte, de buena literatura, como ya no hay hoy en día. Así pude ver con mis propios ojos a dos de mis ídolos en todo el esplendor de su estado natural: Julio Cortázar y Juan Rulfo.
    Julio Cortázar tenía la conversación más amena que le he escuchado a alguien nunca. Su dicción era lenta, su voz profunda, y platicaba con la gente como si la conociera de toda la vida. Sus palabras invitaban al silencio, obligaban a prestarle atención, y aunque era obvio que era mucho más listo que cualquiera que lo escuchase, no había ni un dejo de altivez en sus palabras. Cuidaba los movimientos de sus manos, iban a la par de todas y cada una de las maravillas habladas que emergían por su boca, y sabía escuchar a su interlocutor. Pero sin duda era un erudito y era consciente de ello, y a pesar de su calidez humana, sus ojos brillaban con la autosuficiencia díscola e inevitable de ser un titan insuperable en la literatura, que influyó en toda una generación y que sigue influyendo hoy en día. No debemos olvidar que era un cosmopolita, que vivió la parte más importante de su vida en París. Al verlo, me dio la impresión que era Horacio Oliveira, el icónico personaje al que dio vida en Rayuela. Creo que Cortázar no inventó a Oliveira: él era Oliveira. 
    Juan Rulfo, por otro lado, era taciturno, lacónico, y asombrosamente humilde. A contrario de Cortázar, Rulfo apenas si nos deja entrever sus creencias o su filosofía de vida, y era tan reservado y esquivo, tan misterioso, que me dejó para siempre con las ganas de conocer más de él. Todo de lo que hablaba era pura melancolía, con una voz pausada y profunda, como si cada vez que platicara se remontara al pasado. No hacía uso de movimientos o florituras manuales: se quedaba en un silencio sin curiosidad, con las manos entrecruzadas en el regazo o fumando un cigarro con una dedicación de animal triste. Cuando lo halagaban, cuando lo llenaban de elogios por sus éxitos, Rulfo apenas si parpadeaba, y más que enorgullecerse, parecía sentirse incómodo. Era la viva imagen de cualquier personaje que aparece en sus escritos. Quizás era por la edad. Esto me lo dijo mi madre, a la que le mostré el video, y me dijo sonriendo:
    -Hijo, es que era un señor de pueblo.
Ahora sé que tiene razón. Rulfo nació en los pueblos de Jalisco, aquellos poblados de ensueño, de polvo seco y atardeceres eternos, que plasmó con romanticismo todas sus obras. Rulfo hablaba igual que mis abuelos: con palabras lentas, profundas, con los ojos soñadores, envueltos en una atmósfera inexplicable, como si pertenecieran a otro mundo. ¿Quedé satisfecho con esos videos sobre dos personajes a los que admiro? Por supuesto que sí. Después de cada video me quedó una sonrisa y en el rostro, y pensé que ahora sí tendría alimento para mi imaginación y así inventar más conversaciones ficticias en el pasatiempo sin fin de mis soledades.   

falacias logicas

Falacias lógicas
Una falacia es un razonamiento no valido o incorrecto, pero con apariencia de razonamiento correcto.
Todas las falacias son razonamientos que vulneran alguna regla lógica.
En las falacias lógicas existe una gran variedad por ejemplo:
·       Anfibología: el argumento puede tener múltiples significados distintos.
·       Apelación a la autoridad: el argumento da por cierto ya que es definido por una autoridad.
·       Apelación a la multitud: el argumento se da por cierto porque todo el mundo lo hace.
·       Causa falsa: se ha confundido relación con causalidad.
·       Continuo: no se puede distinguir casos extremos cuando hay casos intermedios de clasificación ambigua.
·       Contra el hombre: se destaca la persona en lugar del argumento.
·       Hombre de paja: se ha tergiversado el argumento para que sea más fácil de atacar.
·       Falsa dicotomía: de todas las opciones posibles se ha tenido en cuenta solo dos.
·        Inconsistencia: los argumentos no podrían ser ciertos  todos a la vez.
·       Incredulibilidad personal: no se ha podido entender el argumento, por lo que es falso.
·       Ningún escoses verdadero: se redibujaba una definición para esquivar un contra ejemplo o se lo extrae de conjunto definido.
·       No se sigue: los argumentos son dados irrelevantes.
·       Por la ignorancia: se da el argumento por cierto debido a que no se puede demostrar que sea falso.
·       Por las consecuencias: el argumento ya que sus consecuencias son indeseables.

·       Tautología: la veracidad del argumento ya se incluye entre sus primicias.
conclusión:
para mi las falacias son conductas,formas de expresión para afirmar creencias o necesidades.por ejemplo. los habitantes de una zona rural cuando están enfrente de un fenómeno natural al que ellos llaman culebra ,ellos para remediar dicho suceso exponen un recién nacido para terminar con dicho fenómeno.este peculiar hecho de afirmar que esta acción terminar con este fenómeno meteorológico es una falacia.
las falacias constituyen los mitos falacias que adopta una cultura.

¿Por qué decidí estudiar sociología?

     
Licenciatura en Sociología
Expresión Oral y Escrita
¿Por qué decidí estudiar sociología?
Para comenzar me gustaría confesar que sociología no fue mi primera elección; había realizado mi trámite para la carrera de Letras Hispánicas, sin embargo no tuve suficientes puntos. así que entre a sociología por cupo disponible (Gracias a "Dios" que existe esa opción).
Sociología había sido una de mis opciones como carrera en el momento que tuve que tomar la desición. Leí el plan de estudios y me pareció muy interesante. Me he dado cuenta con los pocos días que tengo con las clases de que esta vez fue una buena desición. siempre he tenido mucha curiosidad, no dejo de hacerme preguntas de ¿Por qué somos como somos? (por decirlo de una manera sencilla) quiero saber que es lo que me lleva a comportarme como lo hago y que lleva a los demás para estar a favor o encontra de mis opiniones. Tengo infinidad de dudas y sé que conforme las resuelva vendrán muchas más. inicio la carrera con la esperanza de que en sociología podré entender al hombre y a la mujer socialmente según su contexto y su época para tener una idea más clara de mi comportamiento y los patrones de conducta que adoptamos.
Puedo decir que me di cuenta de lo que me interesaba gradualmente desde mi infancia (inicio de la pubertad) tuve varios golpes de Realidad al darme cuenta que realmente ¡No! soy tan única como pensaba, cuando intentaba salir de una situación de la "normalidad" estaba entrando a otra identificandome con esa "otredad" descubriéndome adoptando esta como mi propia normalidad.
Aún no tengo definida en su totalidad mi concepción de "Sociología" simplemente la vaga idea de que puedo estudiarme y al hombre en la sociedad pero de una manera muy amplia en todos los sectores: tanto psicologicos, economicos, antropológicos, médicos, etc. Darme cuenta de que puedo abarcar tantas cosas que me gustan en un solo camino es lo más emocionante.

domingo, 11 de febrero de 2018

 ¿ Por qué decidí estudiar sociología?

Para empezar, estoy enamorada de las letras así que sociología no era mi primera opción. Sin embargo, conociendo un poco más de la carrera me he dado cuenta que   tengo muchas inquietudes sobre el ser humano y su comportamiento. Una de las cosas que me gusta de la sociología es que puedes cuestionarte todo, desde un simple acto que creemos de lo más normal, hasta los problemas de los que todos somos capaces de percibir. El hecho de que esta alrededor de nosotros y no todos prestan la atención necesaria  para analizar el hecho de las cosas.  
 Así que a través de este semestre espero darme cuenta de si estoy en el lugar correcto. 
¿Qué si tengo aptitudes para ser una socióloga? Solo tiempo lo dirá, mientras tanto continuare esforzándome.