jueves, 18 de mayo de 2017

LA MÚSICA FOLCLÓRICA MEXICANA 
Arturo Leabim Ramírez Morales
Introducción
No cabe duda de que el ser humano es una de las especies más extrañas de este planeta. Dotados por un notable capacidad intelectual de magnitudes inmensas, tales por las que hemos arrebatado la cima de la cadena alimentaria, descendido a las profundidades del mar, llegado a las cúspides de montículos de tamaños increíbles, a la creación de imperios, ciudades, de reglas naturales, de dioses, cultos y de todo tipo de maravilla que asombre nuestros sentidos. Pero dentro de todos estos logros, uno de los que utilizamos muy a menudo es la música. Siendo una de las máximas formas de expresión e interpretación artística, ha logrado dar un aliento de espíritu a la humanidad y ha sido su compañera por miles de años.
En este documento expondré la forma en la que los antiguos pobladores de México percibían la música y cuál era su relación espiritual con ella, así como mostrare la diferencia entre los instrumentos que usaban. Expondré mi opinión sobre los cambios que tuvo la conquista cultural de España y su impacto en la música mexicana, así como de la herencia despectiva hacia las culturas madres de nuestro país. Por último, expondré la situación actual de la música mexicana y cerraré con mi opinión.
La música como objeto y no como arte
En México la música ha tenido una gran influencia en la historia del país, desde la época prehispánica, hasta la revolución. Pero en la actualidad vivimos en un segmento de nuestra historia en que la música producida en nuestro país se percibe como un producto que es, empaquetado y vendido. La gente no conoce el pasado del aprecio y la intimidad musical, llenos de la atmósfera que lo rodea. Hemos llegado al punto de expresar mensajes de egocentrismo, machismo, poder, violencia, vandalismo, misoginia, adicciones, materialismo y un sinfín de temas que atrofian nuestra visión de la vida y de nuestro entorno. Sin embargo, hubo un tiempo en la historia de México, hace unos siglos, en que había una convivencia con la música muy distinta a la que se tiene hoy en día. Muchas tribus indígenas disfrutaban de este universo de sensaciones de una manera demasiado diferente, la cual les expondré en seguida.
Las culturas originarias de México tenían una perspectiva trascendental de lo que hoy llamamos expresión musical. Para los aztecas, la música fue un regalo de los dioses, ellos le llamaban tlatzotzonaliztli (del verbo tzotzona: hacer resonar), los mayas lo llamaban k’aay, que hace referencia al mismo concepto. Muchas de estas culturas recreaban los sonidos de la naturaleza y de los animales con sus sofisticados instrumentos, mimetizando así su entorno completamente natural y relacionándose espiritualmente con él, como si se cumpliera el ideal cristiano en el que el hombre vuelve al polvo del cual ha sido tomado. Otro de los grandes usos que se les daba a los instrumentos indígenas fue la imitación de sonidos animales. Con esta idea, lograron crear silbatos para distraer a sus presas en la cacería y dar un paso adelante en la tecnología prehispánica.  
Los instrumentos
Gracias a el hallazgo de instrumentos indígenas de la época prehispánica, se han descubiertos, en la mayoría de los casos, que se dividían en dos grupos, los instrumentos de percusión y de aliento. Dentro del grupo percusivo se dividen en dos partes, los membráfonos y los idiófonos. En el grupo de aliento solo hay una categoría, que son los aerófonos. Estos tres subtipos serán explicados a continuación.
Membráfonos
Los membráfonos son el grupo de instrumentos que pertenece al conjunto percusivo. En los membráfonos el sonido es generado por la vibración de una membrana, mediante percusión, frotación o soplo. Uno de los instrumentos membráfonos es el bombo leguero. Consta de dos parches o membranas de cuero con pelo sujetas a una caja o cilindro de madera por correajes de suela o de cuero crudo torcido.
Idiófonos
Los idiófonos son también del grupo percusivo y son instrumentos musicales que generan el sonido a través de su propio cuerpo al vibrar. Un ejemplo claro de los instrumentos idiófonos es el chicahuaztli, que suena con un golpe que se reproduce indirectamente. Existen de varios tamaños, formas y colores, según se usen para venerar a sus dioses y diosas.
Aerófonos
Los aerófonos son los instrumentos de aire. Uno de los ejemplos más conocidos es El Detrutuka es un enorme instrumento de tubo conductor del aire de 3-5 metros, construido con trozos de cañas unidos. En un extremo tiene un agujero para soplar, en el otro un trozo de cuero de cuerno o latón. Sus sonidos parecen, según los indígenas, como un quejido lejano.
Algunos investigadores sostienen que al momento en que nuestros antepasados encontraron sonidos ajenos a los de origen animal, comenzaron a interpretarlos de forma espiritual, y explican que, de esta manera, iniciaron la construcción de templos ancestrales con la evidencia histórica de que la construcción de estos mismos comenzó a la par del descubrimiento de estos nuevos sonidos. La exclusividad de estos artefactos creó el requerimiento de profesionales en el área, para su ejecución, así pues, estos instrumentos fueron utilizados por músicos profesionales que tenían una posición social privilegiada. Solían vestir de forma particular, condecorados con un cordel distintivo que se colocaba en la cabeza y unas puntas sobre el pecho, conjunto al cual le llamaban Mecátl.
Es lamentable que el registro sonoro que se tiene de las piezas prehispánicas sea escaso y de poca precisión, pero, que forma parte de costumbres que se preservan desde hace más de 500 años. De esa manera, súbita y melancólica, recordar que no podremos volver a escuchar estas obras perdidas es una catástrofe cultural para nuestro país, sin embargo, se han encontrado códices con los cuales se pueden crear nuevas melodías e intentar transmitir los sentimientos que nuestros antepasados se llevaron a sus tumbas.

La mano que arrancó nuestras raíces
La ambición humana ha sido uno de los detonantes más peligrosos en la historia de nuestra civilización, con ella, se han caído imperios completos, ejércitos, murallas, fronteras, se han perdido un sinfín de vidas y un atraso en nuestro proceso de evolución social; como lo he mencionado anteriormente, nuestros antepasados tenían una percepción trascendental de la música, pero todo cambio cuando la nación española atacó. Con esto, me refiero al siglo XVl, que fue uno de los más catastróficos para las raíces culturales de nuestro país, ya que con él se rememora con despreocupación y sin comprensión, la llegada de los españoles en 1492. La barbarie religiosa española, fue una de las culturas que más usurpó a nuestro país con su inhumana conquista, despojando de una cantidad increíble de vidas indígenas, recursos, territorios, historia, monumentos, ciudades, avances, que forman una enorme parte de nuestra identidad como mexicanos, a los pueblos antiguos de nuestros territorios. La mayoría de las evidencias de la existencia de nuestros antepasados, su vida, sus costumbres, sus creencias, sus ideales, todo por lo que hemos estado escarbando en los restos de sus ciudades, quedó sepultado bajo sangre española e indígena, quedó perdido en el olvido de sus escombros, de sus cenizas, del polvo. Es increíble saber que, en la actualidad, los mexicanos viven indiferentes ante lo que fue su pasado y que, a pesar de que no lo pueden percibir, discriminan a los miembros de culturas autóctonas, cicatrices del desgarre de la llegada colonial.
Con este gran retroceso en la cultura de nuestro país, nos dimos cuenta de que una de las causas que pudo perjudicar a la preservación de nuestras tradiciones como mexicas fue, la conquista y una de las grandes pérdidas fue no volver a escuchar melodías de origen indígena.
La percepción de la música prehispánica en la actualidad
A pesar de la interrupción del ritmo que llevaban las culturas mexicanas, fuimos víctimas de la globalización europea después de la conquista y a pesar de las dos grandes guerras que ha vivido el país, seguimos bajo el mismo orden, en el cual imitamos a los países que son potencias económicas. Teniendo en cuenta nuestra imitación se puede observar que, en la sociedad mexicana, hay un sinfín de estigmas provenientes de ideologías europeas o hollywoodenses en las que se ve al nativo mexicano como un aborigen sin conciencia, un bárbaro que solo piensa en asesinar gente y extraer su corazón para ofrecerlo como tributo a sus dioses prehistóricos y paganos de piedra. En base a estas ideas, el ciudadano mexicano de un origen nativo más directo, es discriminado y marginado. Ahora bien, si trasladamos esta visión ficticia a la expresión musical de los antiguos mexicanos, podemos notar que el pensamiento es similar, ya que la música es una de sus características más notables y mayormente mal interpretada con el estigma barbárico que ya se había mencionado. Repleta de ideas que parecen ser implantadas para acabar con nuestras raíces, la música de nuestros antepasados está desapareciendo cada vez más de lo que históricamente ya lo ha hecho, y el problema es que nosotros como descendientes no contribuimos (en su mayoría) para su preservación ni interpretación.
La música mexicana en la actualidad
México es uno de los países más destacados por su cultura, sin embargo, esta diversidad cultural se debe a las vertientes que se crean después de la conquista española. Por esta razón, México está repleto de combinaciones de la cultura española con el respectivo territorio en el que se encuentre. Un ejemplo muy claro de ello es la conformación de agrupaciones que dieron origen a géneros musicales emblemáticos de cada región del país, como es el son jarocho veracruzano, la marimba, el mariachi jalisciense, la banda sinaloense (obviamente de Sinaloa), el norteño, que surge en varios estados del norte de México, el duranguense (Durango) y un sinfín de géneros más, por lo cual nunca terminaríamos. Sin embargo, la gran mayoría de estos géneros son variaciones, ya que en todos se utilizan instrumentos, estructuras musicales, voces, letras e inclusive en la posición de los interpretes en una presentación, de origen europeo. Esto quiere decir que la música que consideramos auténticamente mexicana, no lo es, es solo la cicatriz que dejo en nuestra tierra el arrebato de su esencia, de sus moradores, de su paz, de su propia identidad, somos el reflejo roto de una España que no pudo ser.
Conclusión
La cosmovisión de nuestros antepasados era increíble, tanto, que adoraban a su entorno natural, la lluvia, la fertilidad, el sol, el fuego, la tierra y un sinnúmero de deidades que se atribuían a estos fenómenos. Agradecían a la naturaleza lo que les brindaba y a pesar de que sacrificaban personas para ofrecerlas de tributo, lo hace aún más emblemático, ya que la vida era una de las dichas más grandes que se tenían. Sin embargo, no puedo hablar de estas culturas sin mencionar que no eran perfectas. El motivo de mi ensayo era ensalzar el nombre de nuestros antepasados y demostrar que se les ha despojado de su lugar correspondiente, pero tengo que hacer mención de que, si los europeos no hubieran llegado, otra civilización hubiera tomado su lugar, ya que nuestros antepasados no eran completamente pacíficos, vivían en monarquías y aprisionaban a los pueblos dominados como esclavos, asesinaban a los niños con malformaciones con motivos de imperfección. Con esto me refiero a que, si los españoles no hubieran destruido gran parte de nuestra historia, alguien aún más cercano a nosotros lo hubiera hecho. De esta manera quiero demostrar que, el hecho de que la música de nuestros antepasados no avanzó como debió hacerlo, no significa que la herencia europea sea lo peor que nos pudo haber pasado, ya que muchos de los géneros musicales más importantes de nuestro país, como el mariachi, el huapango o el son jarocho, tienen raíces de esta índole.
Por otro lado, el problema de la apreciación de la música actual es que la mayoría de las personas solo escucha la música por tener un aparato encendido que cause ruido. No se interesan por el motivo de lo que escuchan, las sensaciones que transmite y las que tu experimentas con ellas. De esta forma opino que, para una mejor apreciación de las piezas de arte musical, es tan solo un poco necesario voltear solo un poco la mirada hacia atrás, para comprender que la capacidad de escuchar e identificar el amor, la depresión, la desesperación, el odio, y descubrir, que es un privilegio que debemos apreciar, para que cuando logremos comprenderlo, rompamos con las barreras de la producción en masa del arte, y así, convertirlo en una forma de comunicación universal y sin fronteras.

Bibliografía

Both, A. A. (2016). Arqueología mexicana. Recuperado el 16 de Mayo de 2017, de Arqueología mexicana: http://arqueologiamexicana.mx/mexico-antiguo/la-musica-prehispanica-sonidos-rituales-lo-largo-de-la-historia
Madrid, J. (13 de Mayo de 2016). Más de MX. Recuperado el 16 de Mayo de 2017, de Más de MX: http://masdemx.com/2016/05/muestrario-de-instrumentos-musciales-prehispanicos/
Marco, E. (s.f.). Daniel Martín, sticks & mallets. Recuperado el 16 de Mayo de 2017, de Daniel Martín, sticks & mallets: http://danielmartin-mallets.com/blog-percusion/es/musica-prehispanica-antes-de-la-llegada-de-los-espanoles/



No hay comentarios:

Publicar un comentario