miércoles, 26 de noviembre de 2014

CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
  LICENCIATURA EN SOCIOLOGÍA
“SER MADRE EN EL SIGLO XXI”
¿En qué beneficia a la sociedad el amor maternal?
    EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA 
   ALMA BERENICE GARCÍA CHÁVEZ.








                                  “SER MADRE EN EL SIGLO XXI”
¿En qué  beneficia a la sociedad el amor maternal?


INTRODUCCIÓN…………………………………………………………………1
ROSSEAU Y “EMILIO”……………………………………………………… …3
TIPOS DE MADRES………………………………………………………….…5
CONCLUSIÓN…………………………………………………………………   8
 BIBLIOGRAFÍA…………………………………………………………………13
















 “¿Queréis volver a cada uno hacia sus  primeros deberes?
 comenzad primero por las madres;
quedaréis asombrado de los cambios
que habéis de producir”.
Jean-Jacques Rousseau
                                                                                                           
                                                                                                                                  (Rosseau, 2003)

 La mujer tiene y tendrá siempre un papel fundamental dentro de la sociedad, una vez que esta elige el camino de la maternidad sabe  que se enfrentará a críticas y a nuevas experiencias; en ocasiones toma la elección de ser madre debido al sistema patriarcal que está impuesto desde la época del neolítico donde las féminas quedaron excluidas de la vida laboral, su rol quedó definido dentro de la vida privada: el hogar.  A través del presente ensayo trataré de ir planteando el proceso que lleva la mujer en su rol de madre y cómo es que busca forjar su identidad femenina a través de su progenie.
En el siguiente texto haré una breve descripción  de cómo surge este “amor maternal” si es una construcción natural o social. Al primer capítulo lo titulé “Rosseau y Emilio” en el  que traté de resumir esta labor que a lo largo de los años se han enfrentado las mujeres que eligen ser madres; desde el modelo del patriarcado hasta los textos de Rosseau en donde aconsejaba a mujeres de clase media sobre el cuidado de los hijos. Dejo claro que la intención no se inclina hacia ninguna postura feminista o viceversa, mi propósito es conocer las diferentes circunstancias que ha superado la mujer en su rol de madre para llegar a ser un actor fundamental que en la sociedad.              
Posteriormente desarrollé un apartado al que nombré  “Tipos de madres”. Es ahí donde defino las diferentes madres que existen hoy en día desde la tradicional hasta la que procrea mediante inseminación artificial.
  Dentro de esta tipificación explico cómo se desarrolla cada una, las probables causas que la llevan a tomar el camino de la maternidad, así como las que mediante el embarazo no planeado traen al mundo hijos que después no tienen condiciones para subsistir y en la mayoría de los casos se enfrentan al rezago social. A manera de conclusión mantengo la pregunta   ¿Existe el amor maternal? Si es así cómo surge y si se sostiene hoy en día, de qué manera podríamos rescatarlo. Hago una breve reseña sobre el libro de la autora  Estela Welldon: “Madre, virgen, puta” (idealización y denigración de la maternidad) del cual intento rescatar la idea principal, ya que en el momento que salió a la venta (1988) fue prohibido en las librerías de corte  feminista debido a que su contenido fue considerado ofensivo.
 Lamentablemente a falta de fuentes de información nacionales, que por lo demás serían útiles, la mayor parte de la biografía que consulté  se deriva estrictamente de textos procedentes de España, no por ello debe restarse merito al trabajo aquí realizado, considerando que el ser madre  es un símbolo universal.
El motivo principal de este ensayo es mostrar una postura neutral sobre lo que representa “el ser madre”, puesto que a lo largo del tiempo el concepto ha tenido diversas transformaciones de acorde a las condiciones de la época en que se vive. Al inicio mi intención era centrar el tema en la mujer que no tiene cuidado en los hijos y lo provee de cosas materiales intentando llenar la parte afectiva, una vez que comencé a investigar me encontré con un sinfín de variables que han determinado lo que hoy en día se conoce como “madre” es por eso que mi trabajo tomo una perspectiva más equitativa, reconociendo que hay mujeres que a pese a todas las circunstancias, aún desempeñan con gusto dicha actividad.




ROSSEAU Y “EMILIO”
               
   Durante  la época conocida como paleolítico las mujeres  eran participes en  las actividades que se realizaban tales como la  recolección de frutos, por ejemplo. Una vez que la economía se transforma, los grupos configuran diversos cambios: uno de ellos fue la exclusión de mujeres y niños en cualquier actividad de producción de bienes; estos  pasaron a ser dependientes de los hombres quienes se encargaban de dichas actividades.  Las relaciones sociales se fragmentaron en dos ámbitos: privado y público. Es así como surge el modelo patriarcal, el cual  aparece en la época del neolítico; los nómadas buscan una economía de asentamiento así como producir bienes excedentes, lo cual significa que ya no solo querían subsistir y cubrir necesidades hasta aquel momento básicas, sino que  iban en busca de la acumulación de riqueza.
 La mujer queda entonces en este sistema patriarcal adscrita a las tareas del hogar y labores que solo tengan relación con el ámbito privado ,  el cual a lo largo de los años no se  ha valorado de la misma forma que las actividades que desarrolla el sexo masculino .Al respecto Mabel Burin(1987) opina: “El trabajo materno no solo produce sujetos psíquicos, si no que un sujeto es alguien incluido en una estructura social, y como tal esta sujetado tanto en la relación a las condiciones en que fue producido, como en las condiciones en las cuales a su vez producirá.” Es importante resaltar que la madre transmite valores sociales con los cuales el primogénito se desarrolla en etapas posteriores, cuando tenga que enfrentarse al mundo y a demás sujetos quienes fueron concebidos de diversas maneras.
En 1718 cuando Rosseau escribe el “Emilio” la mujer se  enfrentaba  a la duda de cómo ser madre. Una vez que las tasas de mortalidad disminuyeron, se tomó mayor aprecio por los hijos y fue ahí donde las familias tenían mayor importancia, pasando desde las madres aristócratas o burguesas hasta las campesinas, siendo estás últimas quienes presentaban mayores conflictos durante la labor del ser madre. El autor mediante “consejos” va describiéndole a la madre cómo es que debe tratar al hijo desde el afecto hasta la alimentación. Algunos consideraron el escrito como un ensayo moral y pedagógico  mientras que otros solo lo tomaron como meras aventuras producto de la imaginación Tal obra detalla de manera precisa  el estilo de vida de la sociedad  francesa y la forma en que “el ser madre” significaba para cada estrato de dicha sociedad, en palabras del autor: “Desde que las madres, despreciando a su primer deber, no han querido alimentar ya a sus hijos han sido confiados a mujeres mercenarias que, al encontrase de este modo madres de hijos extraños por los que la naturaleza nada les dice no han buscado sino ahorrarse trabajo”. En  aquella época las llamadas nodrizas desarrollaban un papel fundamental dentro de la crianza de los hijos, ya que las mujeres burguesas de clase media no tenían mayor aspiración que la maternidad; llevaban a sus hijos para que fueran alimentados por campesinas y en ocasiones, debido a las diversas epidemias como  la sífilis los críos morían; las nodrizas entonces, se veían orilladas a entregarlos no precisamente a sus madres de sangre. El autor del Emilio critica severamente esta forma de crianza.
Muchas de las mujeres de aquella época tomaron aquel libro como una guía para lograr ser buenas madres, por su parte la aristocracia femenina se mostraba renuente a desempeñar dicho papel. Otras tales como la mujer burguesa lo hacía por intereses meramente personales, al descubrir que mediante el hijo se podía poseer cierta superioridad  económica y social; incluso  muchas de ellas adoptaron  falsamente el papel de madre ejemplar posando en importantes cuadros. No en todos los casos fue igual, por su parte las campesinas se vieron compelidas a  integrarse a la vida laboral debido  a la precariedad de la situación en la que vivían. Esto nos da una idea del grado de repercusión que tuvo la obra del pensador ginebrino en la mentalidad femenina de la época.



TIPOS DE MADRES
  La madre, principal actor de la familia, realiza hoy en día actividades que hasta hace algún tiempo no le correspondían o de las que mejor dicho era excluida; poco a poco hemos visto la integración de las mujeres dentro de la industria; en algunos casos de familias tradicionales el sustento económico no es suficiente, es donde las madres tienen que salir de casa y dejar las actividades que ahí realizan, tanto domésticas como en relación con el cuidado de los hijos, siendo esto último de mayor importancia.  Existen también mujeres que salen a trabajar para proclamarse libres y autónomas ante la sociedad y el salario que perciben lo gastan en sí mismas, mientras que el del varón o esposo es invertido en las necesidades del hogar. Hay igualmente casos de mujeres que al superar los treinta años comienzan a sentirse solas y para llenar ese vacío optan por tener un hijo; es ahí donde el primogénito  es  utilizado como lenitivo o alivio a su soledad ; el hijo pues se cosifica y no existe una relación efectiva  madre-hijo.
Hay un tipo de madre digna de reconocer y es la que prácticamente se encarga de la crianza, en contraste existen madres naturales que optan por la vida libertaria rehuyendo toda responsabilidad hacia sus hijos; este caso se presenta principalmente en los embarazos no planeados, las madres adolescentes por ejemplo. Comparto la opinión de Welldon (1988) respecto a este tema “La madre humana continua ejerciendo sus funciones como tal mucho después de que finalice la dependencia abyecta de su hijo, prolongándose su ejercicio hasta la vida adulta de la siguiente generación, portando las características implícitas en su condición de abuela”
Existe también aquella mujer que biológicamente se ve imposibilitada para engendrar y tiene que recurrir a la adopción como vía para alcanzar la ansiada meta de ser madre. Otras recurren a métodos aún más sofisticados haciendo uso de la tecnología, me refiero a la inseminación artificial, la cual en ocasiones puede ser utilizada con fines de lucro apartándose de su verdadera finalidad,  al respecto Leonor Taboada opina: (1986) “La ciencia, en este mundo nuestro, no puede afirmarse como neutral porque tiene sus dueños que seleccionan los proyectos, que financian y lo hacen siempre  en función de sus intereses propios. De ahí que su aplicación no implique su limitación ética”.

  A comienzos del siglo XX la mujer se integra a la vida industrial, a la vez existe un descenso en las tasas de mortalidad infantil y disminuyen las de natalidad  gracias al desarrollo de métodos anticonceptivos y la practica social del aborto. La industria entonces hace que el rol de la mujer sea determinante, porque pasa a tener dos facetas, la de ser madre y ser empleada. Burin (1987) “No siempre ha sido fácil para la mujer combinar los papeles de madre y asalariada y la adaptación a esta nueva imagen ha estado obstaculizada por la resistencia al cambio de la sociedad en general, puesto que se empeñan en que la mujer siga cumpliendo la función tradicional de madre y eje de familia.” La estructura social en la que vivimos está basada en la fuerza de trabajo, para que esta pueda mantenerse en pie requiere pues de la producción de bienes y esto deriva la producción de fuerza, no obstante en dicho sistema no se toma en cuenta la importancia jerárquica que tiene en este caso la labor de la maternidad.
Por su parte Lucy Irigaray (1977) arguye: “Todos los sistemas de intercambio que realizan las sociedades patriarcales y todas las modalidades de trabajo productivo que en ellas se reconocen, se valorizan, se retribuyen son asunto de hombres. Las mujeres los signos, las mercancías se reenvían siempre para su producción al hombre, de un grupo de hombres a otros hombres y sus productos constituyen el objeto de uso y las transacciones entre los hombres exclusivamente” su postura me parece un tanto radical, si bien es aceptable desde el punto de vista de la economía , esto no quiere decir que el hombre excluya de toda actividad a la mujer; incluso, en las últimas décadas la mujer ha ido tomando fuerza en cuestiones que solo le competían al hombre, pero ¿qué tanto se ha beneficiado la sociedad con esto? ¿Qué se ha aportado y que merece realmente una valorización para poder encontrar esta utópica equidad que se ha buscado por tantos años?
 Irigaray (1989) invita a redescubrir esa labor de ser madre como algo que pueda aportar a los demás y lo plantea de la siguiente forma: “ Se trataría de una constitución de la subjetividad femenina basada en la afectividad, en la corporeidad, en la cotidiana reafirmación de la vida, que podría definir a las mujeres mediante una exaltación positiva de la sexualidad femenina, tierna, difusa, indiferenciada, receptiva, a un redescubrimiento de la maternidad como algo distinto” es así como nos deja abierta la invitación a llevar una reflexión importante sobre las féminas como sujetos activos que puedan generar transformaciones sociales.
De manera un tanto general podemos señalar algunos tipos de madre que se tienen en la actualidad y cómo es que se desarrollan estos dentro de la sociedad, así como las probables decisiones  y características que las llevan a elegir ese camino:
-La madre tradicional: mayoritariamente son aquellas que optan por el matrimonio y la formación de  una familia (padre-madre-hijos/as). Esta mujer se caracteriza por haber crecido en el seno de alguna familia donde le son impuestos ciertos patrones  de conducta por demás conservadores ,aunque en ocasiones ella toma la decisión debido a la manera en que fue criada;  dichas mujeres optan por atender y ocuparse de los hijos tanto en el aspecto afectivo como en el económico,   hacerse cargo del hijo(a) en cualquier circunstancia, poniéndolo a él por encima de sus intereses personales o laborales es su meta primordial, en palabras de Rosseau (2003) :“ Pero que las madres se dignen a alimentar a sus hijos: las costumbres se reformaran por sí mismas, los sentimientos de la naturaleza despertarán en todos los corazones, El estado se repoblará ; este primer punto, este solo punto volverá a reunir todo. El atractivo de la vida domestica es el mejor antídoto de las malas costumbres. Molestarse por los hijos que se cree importuno; se torna agradable; hace al padre y la madre más necesarios, más queridos uno a otro, estrecha entre ellos el vínculo conyugal. Cuando la familia está viva y animada, las preocupaciones domesticas constituyen la ocupación más preciada de la mujer." El planteamiento utópico que hace Rosseau está lejos de verse en este momento o en cualquier sociedad futura, sin embargo las madres, en especial las tradicionales no dejan de ser un punto neural del que surgen muchos temas a tratar, pero es necesario que este prototipo de mujer no se extinga : “ Las madres siguen existiendo, no solo por los deseos personales, sino porque el sistema las necesita; tanto para reproducirse numéricamente como para producir fuerza de trabajo, no de una forma coactiva físicamente , pero si a través de la interiorización del deber ser madre, es el sentido de la vida femenina, es prestigioso y orienta la trayectoria vital de las mujeres en la maternidad"

- La madre soltera: Expongo aquí los casos más comunes.
- Madres adolescentes: Son quienes a falta de conocimiento sobre su propia sexualidad, en otros aspectos, se embarazan prematuramente. Estas chicas optan a su vez por dejar a sus hijos en adopción o criarlos mediante circunstancias poco favorables para el desarrollo integral de sus  hijos.
- Madres separadas: provenientes de una relación de pareja estable. Las hay quienes se ocupan responsablemente de la educación de sus hijos y de esta manera repiten el patrón de la madre tradicional cumpliendo doble función madre-padre.  Y aquellas que se deslindan completamente de su labor maternal poniendo por encima de todo sus propios intereses.
- Madres adoptivas y por inseminación: Destaquemos dos tipos de papeles en este apartado: Madres que resuelven adoptar por vía legal y aquellas que recurren al bien conocido método de la inseminación artificial.  Son mujeres que con plena conciencia toman la firma de decisión de ser madres independientemente de los fines para los cuales quieran tener a sus críos.
-Madres de crianza
  Son aquellas que suplen el papel de la madre natural mediante el cuidado de los hijos, algunas de las cuales realizan su tarea por demás admirable.  La falta de responsabilidad de las principales progenitoras o situaciones  donde la madre natural tiene que laborar dejando al hijo al cuidado de terceros son algunos de los factores que hacen necesario el surgimiento de este tipo de madres.
-Madre “liberal”
 Se caracteriza por una actitud egoísta hacia su progenie, por lo que  ignora el entorno que lo rodea,  muestra falta de intereses hacia el hijo y ciertas posturas feministas. Busca un estilo de vida desenfadado, cumple con su responsabilidad económica pero no con la educación moral que es –a mi parecer- de mayor trascendencia.












  El tema “del ser madre” es sin duda muy extenso se puede tratar desde distintas áreas del conocimiento, yo quise centrarme en la madre como ser social y  a través de ello encontrar que beneficios trae consigo a la sociedad. Ser madre es una de las tareas o labores más difíciles en la actualidad, con el transcurrir del tiempo podemos ver que dicho rol ha sido transformado tomando distintos sentidos. Si bien, estamos lejos de ser la madre que algún momento  en forma utópica planteó Rosseau , podemos rescatar de esos escritos lo importante que es el “cariño maternal” como base de nuestro orden social. Un hijo que ha recibido atención de su madre será a futuro una persona que irá adquiriendo una visión más fraternal hacia sus semejantes.
A lo largo del tiempo la mujer se ha enfrentado a todas estas críticas sobre cómo “se debe ser madre” siendo que esto no se puede definir tan fácilmente, deberíamos pensar las condiciones tanto económicas como ideológicas en las que desarrolla dicha actividad. No resto merito a las mujeres que pese a tener una actividad laboral dedican tiempo a sus hijos, no hago referencia a la cantidad sino a la calidad. Es por ello que tomo una postura neutral y a la vez reconozco esta labor como algo digno, que requiere ciertas dificultades pero a la larga –dicen- trae mucha satisfacción personal.
Llegamos pues a la conclusión de que la madre no nace sino se hace pero no solo mediante el acto biológico sino mediante los esquemas y experiencias que va adquiriendo proceso de socialización. La faceta de la mujer como mamá debe ser una experiencia enriquecedora y no frustrante es por eso que yo desde mi condición de mujer hago extensa la invitación a pensar muy bien el ser madre y cuando sea así afrontar de manera firme la decisión, sobre todo disfrutarla .Por que serán ellos (los hijos) los que en un futuro determinen nuestra sociedad. Si bien es cierto ninguna mujer nace con las habilidades de cómo ser madre y a pesar de que se venden manuales o libros para ello quedaría todo en teoría y lo importante aquí es la praxis pues ella marca el camino en esta ardua y satisfactoria labor. Y no dejemos de reconocer a aquellas madres que han traído al mundo no solo personas sino seres dignos de llamarse “humanos”. Hay que nutrir al hijo con alimento pero también con afecto.



Bibliografía

García, A. (1995). Mujer, trabajo y maternidad. España: Upco.
García, A. (1995). Mujer, trabajo y maternidad. (Pp. 55-58). España: Upco.
Taboada,Leonor(1986). La maternidad Tecnológica. España: Icaria.
Burin, Mabel. (1987). El deseo maternal. Argentina: Gel.
Burin, Mabel. (1987). El deseo maternal. (Pp. 63-70). Argentina: Gel.
Martinez, Rosalía. (2000). La maternidad Social. España: Ediciones Alfar.
(2003). Emilio,o de la educación. En  Rosseau J.J, Emilio,o de la educación (pág. 53). México: Alianza.
Welldon, E. (1988). Madre,Virgen, puta. España: Siglo XXI de españa.




UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
       CENTRO UNIVERSITARIO DE CIENCIAS SOCIALES Y HUMANIDADES
Expresión Oral y Escrita
Rodolfo Moran Quiroz
Por: Andrés Padilla Béjar

No merece la pena matarse, uno siempre lo hace demasiado tarde*

*El título surge de un aforismo escrito por el Filosofo Rumano, Émile Michel Cioran, en su libro: Del inconveniente de haber nacido.

En este ensayo no se pretende hablar del escritor Rumano ni del sentido que éste le dio al aforismo, sí, más bien, de la idea que éste ensayista prematuro ha extraído de tal aforismo.

De manera breve describiré el sentido o la idea que he captado del aforismo. “No merece la pena matarse, uno siempre lo hace demasiado tarde” con esto capto la idea no de que hay un momento ideal para matarse sino que siempre es demasiado tarde.  Cuando en el aforismo leía la palabra siempre, quería creer que era porque las ideas suicidas surgen a una edad o etapa determinada, o, dicho de otra forma; que sí hay un momento ideal para quitarse la vida. Hace tiempo dejé de percibirlo así, ahora lo comprendo en un sentido donde desde el nacimiento se es tarde para morir; lo mejor hubiera sido no haberlo hecho.

El ensayo está dirigido a criticar el problema del suicidio desde las debilidades y fortalezas de los motivos individuales hasta las enormes consecuencias que éste acto deja en los círculos sociales y familiares; la defensa del ensayista por los motivos individuales y la defensa no del no suicidio pero si la defensa de una actitud más responsable y consciente frente a este acto por parte de los posibles actores al suicidio.  Hay, pues, una intención individual pero a la vez  social. Individual como una herramienta de exteriorizar lo que el ensayista carga; social porque el ensayo está dirigido a todos y especialmente a los propensos al suicidio, con la intención de crear consciencia y responsabilidad, no solo por el acto y sus consecuencias sino una onda reflexión sobre el tema.

¿Por qué no merece la pena matarse?
¿Por qué es importante hablar de que no merece la pena  matarse?
¿Por qué siempre estaríamos haciéndolo demasiado tarde?
En el transcurso intentaré aclarar estas preguntas, ilustrándolas con ciertas anécdotas que servirán a la vez de ejemplos y harán una comprensión más clara de los argumentos.

Respondamos entonces el ¿Por qué no merece la pena matarse? Veamos:
En una sociedad como la nuestra, donde lo “antinatural”, anormal o absurdo es el suicido, no merece la pena matarse. Tras no ser aceptado en lo social se alegará entonces que es inmoral. Uno puede alegar que una vez muerto no tiene sentido preocuparnos por esto, “yo ya no viviré para ser sometido al prejuicio” alegará el posible suicida. Entonces, viendo que la condición de que el acto sea inmoral no es motivo suficiente, aleguemos que entonces es “antinatural”, anormal o absurdo. Hago un paréntesis para aclarar el sentido en el cual usamos dicha palabra: por “antinatural” me refiero a que en un mundo donde hay una concepción del motivo o las razones por las cuales un hombre viene a la vida se entiende que lo natural o normal es que éste tras nacer; crezca, adquiera cierto sentido de pertenencia y motivación por vivir, -porque biológicamente ya lo tiene- se reproduzca, –que especialmente se reproduzca- y muera –esto último no solo especialmente sino que forzosamente muera-. Entonces, cuando  hablo de “antinatural” me refiero a la concepción social general que se tiene del sentido de la vida o no necesariamente el sentido sino de las acciones fundamentales en la vida del ser humano; se entiende entonces que sea antinatural el suicidio ya que éste no entra dentro de las características de lo establecido socialmente como natural sino todo lo contrario. ¡Ah!, pero para esto habrá quien diga que no es un argumento o motivo suficiente para no matarse ya que a él no le importa la concepción que el mundo tenga de lo que es natural o antinatural, él se suicidará de todas formas. Como respuesta o motivo posible para decir que “no merece la pena matarse” es necesario mencionar y explicar otros factores.  “No merece la pena matarse” porque sí se ha concebido la idea de suicidarse, también es cierto que consciente o inconscientemente ya involucraste a otras personas de forma sentimental o emocional, para ilustrar mejor este argumento tendré que contar una pequeña anécdota.

Mi amigo –a quien llamaremos G- me hablaba en una ocasión de la irresponsabilidad de los suicidas, de su egoísmo, de su capacidad de no pensar en los otros tras cometer el acto suicida, o que quizá sí piensen en los otros y esto mismo les impida realizar el acto desde un principio sin tanto alardeo o decidía pero que si al final de cuentas lo hace no importó tanto que pensará en los otros. Hablábamos de un hombre al que llamaremos R; R se había suicidado en una zona del periférico sur; el cómo lo hizo no es lo importante, sino, qué había detrás del suicida. El suicida era una persona con más de 30 años, tenía tres hijas y una esposa, un buen trabajo y amigos con los cuales solía reunirse los fines de semana para atenuar la larga y cansada monotonía del trabajo diario; tras la muerte de R qué es lo que queda; yo, en parte entusiasmado, le hablaba a G de la noticia, no porque estuviera feliz de su muerte, sino porque me gustaría conocer las razones por las cuales R se había suicidado. G, un poco molesto conmigo me comenzó a hablar del tremendo egoísmo que se requiere para hacer algo así, comentaba que: El suicida es un irresponsable –me decía- observa lo que queda tras su muerte, hay tres niñas que ya no terminarán de conocer ni un poco a su padre biológico, una esposa que solo le queda el llanto indefinido mientras el dolor pasa a ser costumbre; –y me explica- porque el dolor no se va, sólo se vuelve tolerable en el sentido de que las lágrimas cesan, R – me dice G- tenía amigos, amigos que lo querían, amigos con los cuales había creado cierta empatía. Comento que tiene razón, pero que el suicida puede cargar con ciertas cosas que apenas son tolerables. G me explica que lo entiende y que sin embargo el suicida sigue siendo irresponsable y egoísta pues si ha de cargar con eso que apenas es tolerable debería seguir cargando esa cruz desde el momento en el cual decidió crear una familia y rodearse de personas que sentirían aprecio por él. La plática sigue su curso, yo apelando a las posibles razones individuales que R tenía para suicidarse, G argumentando que hay un grupo social y familiar a los cuales ya ha relacionado y manchado tras su acto.

Con esto intento ilustras el argumento del porque “No merece la pena matarse” y entonces aquí le doy la razón a G, quien explica claramente que el suicida ya inmiscuyo a un grupo determinado de personas que resultarán y resultaron afectadas tras su acto. Debemos pensar que el acto ha marcado de por vida a cada uno de los integrantes de la familia: madre y padre; hermanos y hermanas; tíos y tías; amigos y amigas.

Hablemos de las razones individuales que pueden llevar al suicida a cometer el acto y sí por éstas merece la pena matarse: hablando con G, le comenté: ¿Qué piensas de quien se suicida porque no importa lo que haga no puede dejar de parecer un humano? G me pide que sea más claro. Sí –le digo- hay quienes están cansados de la condición humana, todo esto que identifica al humano, cansados de ser una masa de carne pensante llena de instintos, buscando su realización, buscando que la vida signifique algo, un humano, pues, cansado de todas las características o aquello que lo define como tal. G, dudando me dice: ¿Dónde conociste a alguien así? Le digo que no importa dónde sino que él qué me diría respecto a alguien así. Me cuenta entonces que: Para que una persona llegue a esta conclusión es necesario que haya pasado por un proceso de reflexión, que ha debido analizar muchas situaciones y motivos del suicida, quien sabe si buscando como justificar la suya o simplemente buscando un pretexto interesante para matarse. G me comenta: –al principio se le nota algo dudoso- En este proceso esta persona ya no es un niño, en tal conclusión esta persona o es un adulto o  un joven-adulto. Le comentó que sí, que es un adulto-joven. –G dice- Es a lo que me refería antes, los motivos están todos inservibles cuando ya has creado lazos, cuando ya has formado una familia o no necesariamente una familia pero ya provienes de una o has creado amistades que te quieren, quieres y se preocupan por ti. G sigue diciendo lo mismo, su argumento no cambia, y sin embargo parece seguir teniendo más peso que los motivos individuales del posible suicida. Le pregunto entonces: ¿El suicida para suicidarse no debería tener entonces ni familia ni haber creado lazos de amistad? Me comenta que es una forma de verlo, pero que no es posible vivir de forma asocial en una ciudad o un pueblo, tarde o temprano tienes que salir ahí fuera, porque ni la soledad es tolerable e incluso dependemos en gran medida de los otros, lo que te vistes lo que te comes, lo que usas para trasladarte –dice- es cierto que no tienes contacto en forma de amistad con estas personas, pero están ahí y en parte dependes de que ellas hagan bien su trabajo para que tú puedas hacer o satisfacer ciertas de tus necesidades, porque hasta los suicidas comen y deben trabajar para conseguir dinero y con éste comprar comida. O bien se puede ir a vivir solo a las montañas si quiere, pero en ese caso uno ya no puede hacer o decir nada, ya no es testigo de tal evento. Tras éstas palabras pienso en un grito de una persona sola en el desierto, el grito existe y es real para quien lo hizo, pero no significa nada para los otros porque nadie fue testigo, diríamos que un suicida que se anula o quita la vida en soledad y en completa ausencia de los otros es como si no se hubiera suicidado ya que no habría nadie para confirmar que así fue y tampoco nadie relacionado o afectado, entonces diríamos que un ser en soledad absoluta de personas es como si no existiera, desde el momento en el que se está en soledad se podría decir que es una forma de suicidio indirecto, pero como no hay nadie para percibirlo no importa, nada significa.

Dentro de toda nuestra plática cabe mencionar que G es un no creyente, por ello que en su argumentación jamás mencione el conflicto de creencias. Pero mencionarlo no es insustancial, incluso este motivo tiene gran peso, muchos suicidas se detienen por sus creencias, para esto hablaré de P, quien en una ocasión mientras cenábamos habló con cierto desdén del acto de los suicidas, mencionaba que: “Nadie que tenga cerca a Dios se suicida” y tiene razón desde su punto de vista, observa a todo suicida como un condenado por su propia acción, –y condenado está, pues muere- solo que él ve en éste a un condenado en la eternidad del infierno, percibe a todo suicida como un tonto, para esto lo que dijo fue: –le recuerdo bien- “Nadie lo suficientemente listo se suicida” desde el punto de vista de él es muy cierto, nadie que crea en Dios de la forma en que P lo hace se suicidaría, pues él hombre que pretende anular su vida pretende en cierta medida dejar de ser aquello que en vida no puede, y/o acabar de un tajo con todo aquello que se demora en acabarse; y en esto podemos meter las depresiones, el absurdo de existir, la insatisfacción de no poder dejar de ser un humano, la incapacidad de soportar problemas que se presentan con demasiada importancia; lo que vemos entonces es a un posible suicida queriendo dejar de ser para siempre, no seguir siendo en otro lugar como lo sería el infierno, todo suicida se puede decir es un ateo en cierta medida, no quiere decir con esto que solo el ateo se suicide, pero entonces, si el creyente está totalmente convencido de la existencia de un paraíso e inferno; se percibe que el creyente no se suicidaría sabiendo que irá a otro mundo a seguir odiando existir, en este punto entran en juego otros aspectos; ¿cómo el creyente percibe el infierno? Quizá éste en dichos lugares ya no crea percibir el mundo tal como lo viene haciendo acá en nuestra realidad. Puede suceder incluso que el creyente esté convencido de que es preferible el infierno que está realidad. Para ello es difícil sacar una conclusión concreta ya que todo fundamento del ensayo está pendiendo sobre la interpretación propia de los motivos que llevarían a un posible suicida a realizar o detenerse en el acto. Para dar respuesta a esta pregunta sería bueno crear entrevistas a personas propensas al suicidio, con el fin de comprender cómo perciben el suicidio, entrevistas a profundidad para alcanzar a ver en mejor medida si ser ateo o creyente influye con más o menos grado a realizar el acto. En dado caso no es lo que ahora preocupa a este ensayo. Está dirigido a responder solamente tres preguntas.

Con esto  intento responder a la pregunta de ¿Por qué no merece la pena matarse? Pero aún queda sin respuesta la pregunta hecha en principio ¿Por qué es importante hablar de que no merece la pena matarse? Ahora recurro a datos de la INEGI donde en México:
“[…] registraron 5 549 suicidios, de los cuales 80.6% fueron consumados por hombres y 19.4% correspondió a mujeres, lo que significa que ocurren cuatro suicidios de hombres por cada suicidio de una mujer, brecha que se ha acentuado en el periodo 1990 - 2012. En lo que se refiere a su evolución, es posible advertir que la tasa de suicidios presenta una tendencia creciente, pues de 1990 a 2012 para la población en general la tasa se duplicó al pasar de 2.2 a 4.7 suicidios por cada 100 mil habitantes. Por sexo, en 2012 la tasa de mortalidad por esta causa fue de 7.8 por cada 100 mil hombres y de 1.8 suicidios por cada 100 mil mujeres.” (INEGI, Septiembre 2014, Aguas calientes)
Siguiendo estos datos consideró de vital importancia argumentar en contra del suicidio; no en la forma de privar a cada humano en su libertad de hacer consigo lo que crean más conveniente, pero sí considerando que hay un número desconocido de acciones y condiciones en las cuales las personas se sumergen o quedan atrapadas y llegan a esta idea donde consideran  privarse de la vida, no apelando, tampoco, a que la vida merece ser vivida hasta que está se canse y entonces nos marchemos, sino a que las personas somos seres de acción y por tanto siempre hay una reacción, cada una de estas acciones involucra a los otros, entonces, marcharnos así simplemente por motivos individuales -aunque estos motivos también estén sujetos a los otros- cuando ya has relacionado a todo un grupo (amigos y familiares) no me parece lo más idóneo, quizá seguir cargando la cruz que muchas veces suele ser vivir no sea preferible, pero dentro de lo moral y la percepción natural sin duda es lo mejor.

¿Por qué siempre estaríamos haciéndolo demasiado tarde?
En el aforismo se habla primero de que no merece la pena matarse, y quizá la única verdadera interpretación del autor es sólo que siempre se está demasiado tarde para hacerlo, no hay más, no hay todo lo que yo he explicado, pero como hablamos de la forma en la cual yo he concebido el aforismo, toda idea o argumentación está desarrolla en dicha interpretación.
Cuando se habla de que se es demasiado tarde se piensa en primera instancia que quizá hubo tiempos mejores, que quizá hubo otra época en la cual merecía la pena hacerlo, aunque usando como base o argumento en contra todo lo que ya se ha dicho anteriormente veríamos que no hay ningún momento para hacerlo; que siempre es tarde dentro de las razones ya expuestas; haciendo a un lado toda justificación ya usada; en un principio concebía que se es tarde porque quizá a los 20 era la edad perfecta para hacerlo, pero, ¿dicha idea de dónde surge? La idea surge de un libro llamado: El muro., J. P. Sartre., en el cual viene el cuento: La infancia de un jefe; en este cuento un poco extenso que a mi juicio es más novela corta que cuento, nos encontramos con Luciano, personaje principal de la novela quien en una ocasión mientras casi desnudo se observa al espejo y tras él, Bergére –personaje secundario- le  habla sobre la perfección y la belleza y le dice –mientras éste contempla su cuerpo semidesnudo en el espejo-: “[…]La edad perfecta para matarse es a los veinte[…]” (La infancia de un jefe) haciendo alusión a que es la edad en la cual se es hermoso y perfecto. Recuerdo entonces que tiempo después comencé por leer a E. M. Cioran. Sí, tenía entonces veinte años, y leí el aforismo que hoy uso como tema de ensayo; relacionaba que siempre se es demasiado tarde para matarse porque ya no tenía veinte años como bien le decía Bergére a Luciano, pero expuestos como estamos todos a mudar de opinión, en una ocasión releyendo el libro: “Del inconveniente de haber nacido” donde viene éste aforismo me doy cuenta que ahora ya no lo veo así; ahora concibo que se es tarde porque ya se ha nacido, porque ya se nace en un núcleo familiar, ya te desarrollaste con personas, todo intento de suicidio ahora ya no es justificado y si lo es no tiene el suficiente peso para los otros; desde ese momento se es irresponsable, egoísta y orgulloso. Que dichas características no son malas, pues todos en algún momento tenemos algo de eso, sin embargo no siempre esas características exponen a los otros de tal manera como lo hace el acto de suicidarse, del cual no hay vuelta atrás. Por ello que desde el momento en que se nace es tarde para matarse.

En resumen diré que el acto de suicidarse trae consigo un sinfín de consecuencias negativas, también es cierto que las acciones que ha llevado a esto forman parte de una multitud de acciones, consecuencias y factores negativos y/o mal enfrentados, donde existe la posibilidad de hacer algo más al respecto; este ensayo, en parte, -además de la motivación personal de exteriorizar los conflictos personales- es un intento de ofrecer una forma de ayuda, donde apelo a que es preferible: “Vivir con la idea del suicido” que llevar la idea a la acción; porque no merece la pena y porque siempre es tarde.
Para terminar: si existe la posibilidad de conocer a una persona con tendencia al suicidio, y ya le hemos explicado nuestra argumentación, todo esto que aquí se habló y todas las razones o argumentos que ustedes tengan, quizá, como respuesta posible, y de nuevo citando a E. M. Cioran quien en una ocasión cuenta en su libro: “Ese  maldito yo” se encuentra con un amigo que le habla sobre la idea que éste tiene de suicidarse, Cioran en el aforismo escribe:
“Desembarazarse de la vida es privarse de la satisfacción de reírse de ella.
Única respuesta posible a quienes nos anuncian su intención de suprimirse.”











Bibliografía

_________________________________________________________________________________
Cioran. E.M. (1998). Del inconveniente de haber nacido. Recuperado de: http://crimideia.com.br/blog/wp-content/uploads/2010/02/em-cioran-del-incoveniente-de-haber-nacido.pdf (p-37)
_________________________________________________________________________________
Cioran. E.M. (2013). Magia de la decepción. Ese maldito yo. (p-73). México: Tusques Editores.
_________________________________________________________________________________
G. Iván. Conversaciones con “G”. Respecto a la Irresponsabilidad del suicida.
H. Padilla. Conversaciones con “P”. Respecto al sentido religioso de suicidarse.
_________________________________________________________________________________
INGI. (2014) Estadistica a propósito del día mundial para la prevención del suicidio. Recuperado de: http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/contenidos/estadisticas/2014/suicidio0.pdf (p-3)_________________________________________________________________________________
J.P. Sartre. (). La infancia de un jefe. El muro. (). México: Tomo




martes, 25 de noviembre de 2014

Universidad de Guadalajara.
PRO-DESARME NUCLEAR, UNA SEÑAL DE AMOR Y PAZ.
Salomón Rogelio Esparza Pérez.
Expresión Oral y Escrita.
1° Licenciatura en Sociología.
INTRODUCCIÓN:

La primera bomba atómica fue lanzada por Estados Unidos sobre Japón, en la ciudad de Hiroshima el seis de agosto de 1945, tres días más tarde, la segunda bomba fue arrojada sobre Nagasaki. Miles de millones de civiles inocentes murieron, otros, quedaron marcados por aquel terrible acontecimiento, enfermos, perdidos y sumidos en la angustia pues,  se caía en cuenta de que “La era atómica había comenzado”. 

Durante la época de 1940 y 1950, comenzando por Estados Unidos, posteriormente la Unión soviética y Gran Bretaña, se desarrollarían y, probarían nuevas armas nucleares, no sólo había temores de una guerra nuclear, sino que, había una creciente preocupación y protesta por todo el mundo, a causa de los riesgos para la salud y el daño ambiental causado por estas pruebas atmosféricas. A finales de la década de 1950, estos temores se habían agudizado.

En la década de 1950, Europa fue presa de un miedo muy real de un conflicto nuclear, y basándose en el trabajo de los movimientos anteriores contra la guerra, la Comisión de Acción Directa inició con una reunión pública masiva en Londres en febrero de 1958. Poco después, en la primera Pascua de Aldermaston (una aldea rural, parroquia civil y circunscripción electoral, en Berkshire, sureste de Inglaterra), atrajo una buena parte de la atención y el símbolo de la Campaña de Desarme Nuclear aparecieron por todas partes.

Hubo científicos más conscientes que sabían de la magnitud de los peligros que representan las armas nucleares, junto con los líderes religiosos como Canon John Collins de la catedral de San Pablo (fue un sacerdote anglicano que era activista de varios movimientos políticos radicales en el Reino Unido), que trató de resistir el mal moral que representan las armas nucleares.

Una amplia gama de académicos, periodistas, escritores, actores, músicos, miembros del Partido del Trabajo y sindicalistas habían participado en las campañas anti- bombas anteriores organizadas por el Comité de Paz británico o el Comité de Acción Directa.

La Defensa de la Comisión de Desarme Nuclear propuso que Gran Bretaña debería tomar la iniciativa y deshacerse de sus propias armas nucleares independientemente de las acciones de los demás países, pero, en 1962 fue descubierta una instalación de misiles nucleares en Cuba por parte de la Unión Soviética, a tan solo 90 millas de la costa de Florida, esto casi provoca una guerra nuclear y, aunque la Unión Soviética se retiró en el último momento, ambas partes había sido severamente asustadas. Era claro que un desarme multilateral en negociaciones entre los países claramente no estaba funcionando.

Desde mediados de la década de 1960, las cuestiones nucleares fueron reemplazadas cada vez más como el tema de la protesta popular masiva por la ira sobre la guerra de Estados Unidos en Vietnam. La Campaña de Desarme Nuclear continuó sino como un movimiento mucho más pequeño. Pero las protestas continuaron, especialmente en Escocia, donde los submarinos con armas nucleares británicas se encuentran ahora.

Las negociaciones para un tratado de detener la propagación de las armas nucleares comenzaron en 1958, pero el acuerdo final no se alcanzó hasta 1968.

DESARROLLO:

El símbolo de la paz, a más de medio siglo después de su aparición, es una de las señas de identidad más recurridas en las manifestaciones en contra de la guerra y siempre tiene cabida en festivales, conciertos y todo tipo de eventos de signo pacifista o ecologista.

Desde su origen exactamente el 17 febrero de 1958, en la primera gran manifestación antinuclear en el Reino Unido, fue diseñado como estandarte del Comité de Acción Directa contra la Guerra Nuclear y la CDN (Campaña de Desarme Nuclear), dos organizaciones inglesas (Comité de Paz británico o el Comité de Acción Directa) que promovieron una marcha desde la emblemática Trafalgar Square de Londres hasta una fábrica de armamento nuclear en Aldermaston. El símbolo apareció dibujado en una pancarta que la encabezaba.

El símbolo del pro-desarme nuclear o mejor conocido como el símbolo del amor y la paz, fue creado por el diseñador británico Gerald Herbert Holtom, quien fue un opositor consciente durante la Segunda guerra Mundial.

El uso del logo no fue protegido bajo licencia y se volvió a usar por la Campaña para el desarme nuclear, también fundada en 1958; posteriormente el logo se hizo popular en todo el mundo como un símbolo de paz.

El diseño es una combinación de las letras "N" (dos brazos abiertos apuntando hacia abajo en un ángulo de 45 grados) y "D" (un brazo levantado sobre la cabeza) del alfabeto del semáforo, acrónimo inglés de “Nuclear Disarmament” (desarme nuclear). 

Se popularizó en los 60 y 70 especialmente en el Reino Unido, tras comenzar a ser utilizado contra la Guerra de Vietnam a lo largo del mundo.

El símbolo cruzó el Atlántico y llegó a los Estados Unidos de la mano de Bayard Rustin, un colaborador próximo a Martin Luther King que había acudido a Londres a la marcha anti armamentística, contra la guerra de Vietnam, y en Estados Unidos siguió luchando por otras causas sociales entre la que destacó en particular la causa de los derechos civiles de gays y lesbianas.

Rustin comenzó a usarla en las marchas por los derechos civiles en Estados Unidos usado en general por el movimiento hippie, un movimiento contracultural, libertario y pacifista, nacido en los años 1960 en la nación mencionada debido a su rechazo al consumismo, solían optar por la simplicidad voluntaria, ya sea por motivaciones espirituales-religiosas, artísticas, políticas, y/o ecologistas, motivo por el cual simpatizaban en gran parte con el símbolo del desarme nuclear.

La causa que llevó a muchos hippies a entrar en la protesta social fue la Guerra de Vietnam. En algunos casos se dieron alineaciones con una perspectiva política más amplia e inclusive el llevar a las propuestas utópicas a la práctica vivencial radical como fue la aparición de comunidades intencionales hippies.

En general se podría mencionar la tendencia de adoptar un modo de vida comunitario, basado en el amor, la paz, renegaban del nacionalismo y de la regulación estatal, de la mercantilización y burocratización de la vida cotidiana, del consumismo y del capitalismo. Esto se solía hacer mediante la participación en activismo radical y/o mediante la práctica de la simplicidad voluntaria.

Si observamos bien las líneas representan la pata de la paloma y el circulo la Tierra, simbolizando de esta manera la paz mundial, aunque diferentes doctrinas religiosas le dan un significado completamente distinto, tales como, “un bombardero viajando sobre el mundo” y “cruz de Nerón”.

Ésta última, los satanistas usaron este signo en forma de burla contra el cristianismo, por lo que se representa una cruz invertida o una cruz quebrada hacia abajo celebrando la muerte de Jesús.

No hay manera de diferenciar cuándo la gente está utilizando este signo como manera de paz o como manera de burla, una manera fácil de identificar si este signo es una burla es observando la combinación de este signo con otros elementos; por ejemplo si la persona que usa este signo usa también calaveras o pentagramas, etcétera, entonces sabemos qué quiere decir ese signo.

CONCLUSIÓN:

A manera de conclusión, cada ideología está basada en creencias leídas o vividas, a partir de la segunda guerra mundial, se generaron grandes cambios como lo son políticos, religiosos, sociales, culturales, etcétera, este ensayo está hecho a la idea que mostrar el relativo significado de un símbolo que pretende simplemente llevar un aliento de paz.

Damos por entendido que el símbolo del desarme nuclear es el estigma de los hippies, sin profundizar en sus antecedentes históricos, pues de ellos se desprende que no fueron hippies quienes hicieron de este signo su legado, sino la ideología por un mundo y un ecosistema libre de armas nucleares, siendo éste, tomado por movimientos socialistas como un apego a sus ideas, ya que la guerra de Vietnam no era más que un teatro más para el saqueo de una nación oriental, los Estadounidenses no creían en esa guerra, por eso formaron parte de este movimiento y a pesar de que la segunda guerra mundial fue el escenario perfecto para colocar a Estados Unidos como una potencia mundial, este pequeño grupo de personas concebía una vida más relajada, fuera de un sistema capitalista que lejos de ser egoísta e incongruente, llega a ser despiadado con los menos afortunados.

“Hagamos el amor, y no la guerra”.   

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.
·Bruce Mitford, Miranda. 1997. “Signos y símbolos”.

·Hudson, Kate. 2005. “CND Now More Than Ever”.

·Roth, Richard. 2008. “The 50th anniversary of the peace symbol”. En: http://www.cbsnews.com/news/the-50th-anniversary-of-the-peace-symbol/  01/11/ 2014.

·Westcott, Kathryn. 2008, “World's best-known protest symbol turns 50”.En:shttp://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/magazine/7292252.stm 01/11/ 2014.

En el siguiente link encontrará el trabajo realizado en presentación Power Point

http://www.slideshare.net/Rogercondobleerre/campaa-desarmamento-nuclear