viernes, 7 de junio de 2013

Ensayo.


Temacapulín: la resistencia que debemos apoyar.

En este ensayo abordaré el conflicto que se ha generado en el poblado de Temacapulín, Jalisco respecto a la construcción de la presa: El Zapotillo.
Como introducción al tema comenzaré con una breve reseña descriptiva de Temacapulín, después voy a explicar de qué se trata el proyecto El Zapotillo, en seguida creo necesario darles a conocer la definición de qué es una presa o represa.
Historia de Temacapulín.                                                                                
Temacapulín se funda en el siglo VI. Actualmente cuenta con una población de 1500 habitantes aproximadamente.
Cultura y tradiciones.
Patrimonio histórico y cultural único. Existe un dictamen de la delegación Jalisco del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) que declara que el 70% de las edificaciones son patrimonio histórico. Cuenta con uno de los lugares sagrados  más importantes para los pueblos de la región, El Señor de la Peñita y, el monumento histórico de la Basílica de Nuestra Señora de los Remedios, del siglo XVIII.
Actividades económicas.
En la región domina la pequeña propiedad rural, consagrada a la agricultura, pesca y ganadería a pequeña escala. El 95% de la población de Temacapulín siembra, lo cual permite la venta como resultado de esta actividad. En esta región se cultiva lo esencial para el autoconsumo. El comercio local y las remesas de los hijos ausentes de México y Estados Unidos complementan la economía local.
Ubicación geográfica.                                                                                      
Se encuentra dentro del municipio Cañadas de Obregón, en la región de los Altos Norte de Jalisco.                                                                                                                                      
Ahora bien, habiendo relatado un poco de la historia del pueblo temacapulinense, mencionaré de qué se trata el proyecto El Zapotillo.
Este proyecto prevé la construcción de una presa1 en el río Verde, parte de la subcuenca del río Lerma-Chapala-Santiago-Pacífico, a 132 kilómetros al noreste de la ciudad de Guadalajara, en la región de Los Altos Norte de Jalisco. El proyecto promete abastecer de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara, para lo cual debería construirse una presa derivadora llamada Purgatorio, a la ciudad de León, Guanajuato para lo cual se construiría un acueducto a catorce municipios de Los Altos de Jalisco, los cuales deberían realizar conexiones al acueducto.
Este proyecto se propuso en 2005, cuando el presidente Vicente Fox estaba a cargo de la República mexicana y Francisco Ramírez Acuña gobernaba Jalisco, firmaron un convenio con la justificación de que la presa abastecería de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara y a León, Guanajuato.
Pero la verdadera intención de este par de políticos era desde ese momento beneficiar solo a unos cuantos, incluyendo a ciertas empresas privadas (un consorcio encabezado por la empresa española Fomento de Construcciones y Contratas (FCC), conformado también por la compañía nacional La Peninsular y su brazo financiero Grupo Hermes).

Al frente de la hidrocracia2 mexicana se encuentra la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), que junto con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) busca a toda costa continuar con la construcción de grandes presas.
                        
Ésta, entre otras, es la primera razón por la cual la presa no es la mejor alternativa para cubrir la necesidad que la ciudad requiere, otros motivos por los que la presa no es la opción mas viable a realizarse son:
-Según un informe en el 2008 de la Comisión Mundial de Represas, las grandes represas han fragmentado y transformado los ríos del mundo, mientras se estima que entre 40 y 80 millones de personas han sido desplazadas por su construcción. Las presas representan un problema de contaminación del agua, pues al no haber corriente de agua en río, este no puede limpiarse, por lo que no es de extrañar que el 80% de las presas en México presenten altos índices de contaminación.
-Económicamente hablando la presa tuvo como planeación un presupuesto inicial de 7,765 millones de pesos, luego la cantidad ascendió a 12,854 millones de pesos, aumentando un 65% de la cantidad establecida, generando un endeudamiento y por tanto una deficiencia en la planeación del gasto presupuestado, lo que me lleva a hablar de la primera alternativa propuesta por Mario López Ramírez, integrante del Programa de Ecología Política del ITESO, aunque un tanto tardía, el dinero invertido debió servir mas si se hubiera destinado a la infraestructura de la ciudad (mejorando el sistema operativo, el sistema de monitoreo, de fugas, etc)”.
La gente especializada que se opone al proyecto de las represas, da una visión de lo que se puede hacer para tener un beneficio real al realizar otros proyectos mas sustentables.
-Según el asesor de la Comisión de Desarrollo Urbano, que respalda la lucha de Temaca, una opción de impacto en costos financieros, ambientales y sociales mínimos, es edificar presas pequeñas a lo largo de todo el río verde.
-De nueva cuenta Mario López Ramírez, propone, aunque primero aclara que la construcción de El Zapotillo o de otra presa no es la solución para abastecer de agua a la Zona Metropolitana de Guadalajara. Guadalajara está instalada sobre un suelo que por sí mismo de manera natural, forma una cuenca subterránea de donde se pueden hacer grandes captaciones de agua.
El académico consideró que la alternativa mas viable para dotar de agua potable a la ciudad debe estar ligada a su “ciclo hidrológico” y de esta forma aprovechar los mantos acuíferos de Atemajac, El Ahogado, Cajititlán, Toluquilla y San Isidro con un sistema que garantice su recarga, con políticas de reuso de agua, con la implementación de mejores prácticas de monitoreo de fugas y volúmenes, y el entendimiento del ciclo dinámico tanto del lago de Chapala como de los ríos Santiago y Verde.
En base a estas alternativas cabe destacar que ninguna ha sido tomada en cuenta aún para su ejecución, claro, cómo realizar un mejor proyecto si no va a beneficiar a la gente que está detrás de la construcción de la presa, de la manera en que ellos desean.
Este problema va de la mano con las violaciones cometidas contra los habitantes del pueblo de Temacapulín, sin embargo, los temacapulinenses no están solos, pues existen varias organizaciones formadas por expertos que los apoyan en su lucha. Algunas violaciones a los derechos cometidas son: a la información, participación y consulta, a la garantía de seguridad pública, a la salud, a la seguridad personal, a la vivienda adecuada, a la preservación de la cultura, al medio ambiente y a la alimentación.
Tales violaciones a los derechos humanos de este poblado ha hecho reaccionar a sus habitantes, en principal, exigiendo que el proyecto El Zapotillo no se realice, y al no haber recibido buenas respuestas, tuvieron que organizarse y crear comités, como el de Salvemos Temacapulín, Acásico y Palmarejo, además de buscar ayuda en otras organizaciones como el Movimiento Mexicano de Afectados por las Presas y en Defensa de los Ríos (MAPDER), y el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), entre otros.
Las defensas de éstas organizaciones están sujetas a las leyes manifiestas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos, El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y , el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.3
El comité Salvemos Temacapulín, Acásico y Palmarejo, formado oficialmente en el año 2008, es un grupo de personas y comunidades que se oponen a la construcción de la presa El Zapotillo.
El MAPDER se conformó en el año del 2004, con la finalidad de aglutinar a frentes estatales, organizaciones sociales y civiles y a comunidades de todo el país afectadas por la construcción de presas: hidroeléctricas, de irrigación, de abastecimiento y de usos múltiples.
El TPP es un tribunal internacional de justicia ética fundado en 1979 con sede en Roma, ha elaborado sentencias en diversos países. Pone en evidencia las violaciones a los derechos de los pueblos y a los derechos humanos, además de las prácticas del derecho a nivel nacional e internacional que generan impunidad. La acción del tribunal se basa en los principios expresados por la Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos de 1979, así como los tratados internacionales en materia de derechos humanos y las legislaciones nacionales.
En 2010 decenas de organizaciones sociales mexicanas enviaron a la secretaría del TPP una acusación inicial para instituir en el país el Capítulo México, y el TPP aceptó la demanda.
La mesa de Devastación Ambiental del TPP Capítulo México decidió llevar a cabo una preaudiencia sobre presas, derechos de los pueblos e impunidad por el MAPDER y sesionó el 5 y 6 de noviembre de 2012 en Temacapulín, Jalisco. El 8 de noviembre se presentó en Guadalajara un extracto del fallo del jurado interdisciplinario e internacional, relativo a los proyectos que están desarrollándose en ese estado. El día 9 de noviembre el fallo completo se presentó en la Ciudad de México y se entregó a la Suprema Corte de la Justicia de la Nación. En nuestro país, las actividades iniciaron con el lanzamiento del TPP Capítulo México en octubre del 2011, en la UNAM. Concluirán en 2014 con una audiencia y veredicto finales, en esa audiencia se retomarán los fallos de las preaudiencias que se realizaran durante tres años.
El jurado interdisciplinario que conformó la preaudiencia son:
Milon Kothari, ex relator especial de la ONU sobre el derecho a una vivienda adecuada.
Maude Barlow, presidenta del Council of  Canadians, asesora principal sobre el agua, de la Asamblea General de la ONU.
Carlos Vainer, instituto de Investigación y Planeación Urbana y Regional.
Monti Aguirre, coordinadora para América Latina del International Rivers (EU).
Patricia Ávila, investigadora del Centro de Investigaciones en Ecosistemas, Laboratorio de Ecología Política y Sociedad, UNAM, Premio Nacional en Ciencias 2003 (México).
Francisco López Bárcenas, abogado de derecho indígena, columnista de la jornada (México).
Luis Daniel Vázquez, coordinador del doctorado en Ciencias Sociales de FLACSO (México).

Conclusión personal.
Actualmente la decisión sobre si concluirán la presa y de que medida será la cortina de ésta sigue siendo muy discutida, pues se “pasan la bolita” entre el actual presidente, Aristóteles Sandoval y las dependencias que apoyan la construcción del proyecto.
Aunque Aristóteles prometió, vía twitter, que no inundaría Temaca, ahora deja la decisión final en manos de la CONAGUA del gobierno federal.
Espero que esta larga lucha que ha desgastado y a su vez llenado de energía a Temacapulín, tenga una respuesta favorable para ellos, que no se destruya e inunde este pueblo, que se preserve su cultura y además se apoye a sus habitantes.                                                          Que se detengan las violaciones y hostigamiento en su contra, o ya “de perdida” que si no los van apoyar, tampoco los frieguen más.
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
                                         

Notas.
1. Represa: es una construcción que tiene la finalidad de detener y/o desviar el curso natural de un río. Consiste en una muralla o dique que atraviesa el cauce de un río, generalmente en un estrechamiento y aguas abajo de una zona con pendiente pronunciada (rápidos o cascadas), realizada con tierra, piedras, troncos o cemento.
2. El término se refiere a las estructuras centralizadas (usualmente dominadas por ingenieros) que impulsan la misión hidráulica: la continua persecución del ‘aprovechamiento’ de los recursos hídricos para uso humano. O en otras palabras, usar hasta la última gota de agua y evitar que se desperdicie al llegar al océano (Wester, 2008).

3. El 10 de julio del 2012, el Congreso de la Unión aprobó una modificación al artículo primero constitucional, que establece que todos los tratados internacionales de derechos humanos forman parte de la Constitución y, obliga a las autoridades de todos los niveles a garantizar su cumplimiento.

Bibliografía.
http://www.cronicadesociales.org
Revista Ecología Política
Dictamen final pre-audiencia presas del TPP
El informador
La gaceta universitaria








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